Las lluvias torrenciales al norte de India dejan ya 22 personas fallecidas en los últimos días, mientras los servicios de emergencia continúan con las tareas de rescate en las zonas más afectadas.
El número de víctimas se elevó tras el último balance de la ciudad de Shimla, capital del estado norteño de Himachal Pradesh, que ubicó en 13 los fallecidos en incidentes relacionados con las lluvias, informó el superintendente de policía metropolitana, Sanjeev Gandhi.
En esta localidad, los equipos de rescate han realizado 35 operaciones de emergencia por las fuertes lluvias, agregó el funcionario.
Otras ocho víctimas fueron confirmadas en los últimos días en distintas localidades de los estados de Himachal Pradesh, Uttarakhand y Uttar Pradesh, muy afectados por el desbordamiento de ríos y deslizamientos de tierra.
Las lluvias persisten sobre todo en las localidades de Kullu y Mandi, en Himachal Pradesh, donde ríos de lodo destruyeron viviendas y carreteras.
Nueva Delhi, también afectada por las lluvias, mantuvo el cierre de escuelas y las autoridades están alerta ante la subida del cauce del río Yamuna, el principal cuerpo de agua en la ciudad, que superó su marca límite de peligro.
El Departamento de Meteorología de la India (IMD, en inglés) mantuvo en su último boletín la alerta para Himachal Pradesh, y rebajó el riego de la situación en Uttarakhand, Punjab, Haryana, Chandigarh, y Nueva Delhi, donde se esperan «fuertes lluvias a muy fuertes lluvias» en zonas aisladas






