El papa Francisco calificó como una «tremenda peste» los casos de abusos por parte de miembros de la Iglesia. Reiteró la «tolerancia cero» por lo que los obispos «tendrán que hacerse cargo», dijo en la rueda de prensa que dio a bordo del avión en el que regresaba de su viaje a Lisboa.
El sumo pontífice rompió su agenda para escuchar a las víctimas de abuso en la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ). «Me hace bien escuchar a las víctimas porque me hace que me haga cargo de este drama», reseñó la agencia de noticias EFE
Un reciente informe desveló que en 70 años hubo al menos 4.800 casos de menores abusados por miembros de la institución eclesiástica. Por lo que Francisco apuntó a que la institución se está haciendo cargo de ello, «la Iglesia lo está llevando bien».
Apoyo a la comunidad LGTBIQ+
El máximo jefe de la Iglesia Católica indicó que la institución está abierta «a todos, también a los homosexuales». Apuntó a que Dios no distingue entre enfermos, sanos, viejos, jóvenes, guapos o feos; por lo que no requieren autorización para entrar.
«Todos eligen a Dios por su propio camino y la Iglesia les guía. A mí no me gusta decir a unos sí a otros no. Cada uno busca la manera de ir adelante», dijo Francisco.
En una entrevista reciente a «Vida Nueva» reiteró que los transexuales son hijos de Dios. «El Evangelio es para todos. Es un principio que me mueve mucho y que es mi filosofía. Jesús dice: ‘Vayan a traerme a todos, sanos y enfermos, justos y pecadores’. A todos. Y acá adentro vienen todos», indicó el papa.






