El incendio forestal que azota a Tenerife desde hace cuatro días deja a 26.000 personas evacuadas en la isla de las Canarias, en España. El fuego ya afecta a más de 6.000 héctareas y «está fuera de capacidad de extinción», según el responsable de las actividades, Pedro Martínez.
La meteorología no ayuda, el nivel de humedad es bajo, hay altas temperaturas y vientos cruzados lo que hace complicadas las labores, aseguró la directora técnica de extinción, Montserrat Román. A pesar de los esfuerzos y la planificación nada ha podido parar el avance del fuego.
Las poblaciones de Santa Úrsula, La Orotava y Güímar, son las que más preocupan a las autoridades. Mientras que en el municipio Tacoronte, al norte de la isla, ordenaron una nueva evacuación por la alta peligrosidad a la que puede estar sometida la población.
Por su parte, el presidente regional canario, Fernando Clavijo, indicó que los esfuerzos evitaron otros escenarios catastróficos. Al menos 12 centros fueron puestos a disposición de la población, aunque la mayoría prefirió acudir a casas de familiares. Durante el día actuaron 17 medios aéreos mientras que por tierra trabajan más de 260 efectivos.






