Los problemas de Nueva Esparta con el servicio de agua alejan a este estado de los planes del milenio propuestos por la ONU. El desgaste de la infraestructura requiere una gran inversión.
Tomas improvisadas o el pago de camiones cisternas son las pocas alternativas que los neoespartanos tienen para paliar la crisis con el servicio de agua. En siete rostros, de entre más de 400 mil, se ve reflejada el padecimiento con este servicio en la región insular.



