El huracán Helene, que ya fue degradado a ciclón postropical, dejó este sábado 28 de septiembre más de medio centenar de muertos y grandes estragos en al menos cinco estados del sureste de Estados Unidos, antes de seguir perdiendo fuerza rumbo al norte en el interior del país.
El fenómeno meteorológico, que entró como huracán de categoría 4 por Florida el pasado jueves por la noche, causó la muerte de 19 personas en Carolina del Sur, 17 en Georgia, 11 en Florida, 6 en Carolina del Norte, y uno en Virginia, de acuerdo con el más reciente reporte compartido por la agencia EFE.
Lee también: Harris y Trump pelean por siete estados claves sin claros márgenes en las encuestas
Ante la situación, las autoridades continúan trabajando en las tareas de rescate de supervivientes y recuperación de las áreas afectadas, que han afrontado peligrosas inundaciones y crecidas de ríos fruto de las lluvias torrenciales, vientos huracanados y tornados.
El Centro de Predicción Meteorológica indicó que se espera que el huracán Helene siga debilitándose y se disipe el lunes. Sin embargo, hasta entonces, detallan que aún existe riesgo de lluvias fuertes en zonas de Ohio y los valles de Tennessee, que podrían llegar el domingo a la cadena montañosa de los Apalaches.
Mientras tanto, otros dos sistemas meteorológicos siguen en el centro del Atlántico, la tormenta tropical Joyce y el huracán Isaac, de categoría dos.
Por su parte, el presidente estadounidense, Joe Biden, ofreció sus condolencias a las víctimas y familiares a través de un mensaje en la red social, en el que describió la “sobrecogedora” devastación del huracán Helene y aprobó una declaración de emergencia para Tennessee.






