Con la carrera presidencial en marcha, Kamala Harris y Donald Trump se preparan para enfrentarse en las elecciones por la presidencia de Estados Unidos. Ambos han presentado sus propuestas económicas, sociales y políticas, las cuales contrastan y el resultado de esta contienda marcará el rumbo del país en los próximos años.
Uno de los temas más llamativos de esta campaña es la inmigración, un terreno donde las posturas de Trump y Harris no podrían ser más diferentes. Trump ha encendido la polémica con sus declaraciones sobre la posible eliminación de los programas parole humanitario y CBP, dos iniciativas que son clave en la administración de Biden y que benefician a 1,3 millones de migrantes, incluyendo venezolanos.
#ÚLTIMAHORA | El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que si gana la presidencia eliminará la aplicación de CBP One y el programa de parole humanitario, que había impuesto el gobierno de Joe Biden.
También revocará las concesiones de libertad condicional… pic.twitter.com/xkZ8XgwDcM
— VPItv (@VPITV) September 25, 2024
Harris, por su parte, ha optado por defender las medidas de seguridad fronteriza del gobierno de Biden, subrayando la importancia de “mantener un control fronterizo firme sin sacrificar los derechos humanos”. Además, propuso aumentar el número de agentes de la Patrulla Fronteriza como una de las soluciones que aplicaría su gobierno.
As president, I am going to bring forward the bipartisan bill to further strengthen and secure our border.
— Kamala Harris (@KamalaHarris) October 24, 2024
En el frente económico, las diferencias entre ambos candidatos son igualmente marcadas. Harris ha puesto el foco en mejorar la calidad de vida de los estadounidenses comunes, centrándose en hacer más asequibles los servicios esenciales como la atención sanitaria, infantil y de la tercera edad. «Es necesario frenar la especulación de precios y eliminar las comisiones ocultas que encarecen los servicios financieros», ha declarado repetidamente en sus discursos.
We are working to build an economy that works for every American.
We have created a record 16 million jobs, forgiven over $170 billion in student loan debt for nearly 5 million Americans, and are taking action so that medical debt will no longer be included in credit scores. pic.twitter.com/QJlbnxanOo
— Vice President Kamala Harris (@VP) October 22, 2024
Trump, en cambio, ha mantenido su compromiso con las reducciones fiscales, prometiendo no sólo extender las políticas que implementó durante su primer mandato, sino también reducir aún más la tasa impositiva corporativa al 15%. El expresidente asegura que esto revitalizará la economía, prometiendo un «nuevo auge económico» que, según él, devolverá a Estados Unidos a una “era de crecimiento y prosperidad”.
Otro tema crucial que define esta contienda es el de los derechos de género. Harris se ha presentado como una “defensora incansable del derecho al aborto” desde la revocación del fallo Roe vs. Wade, convirtiendo la libertad reproductiva en uno de los pilares de su campaña. Ha recorrido varios estados promoviendo su causa y busca consolidar el apoyo de quienes consideran que los derechos de las mujeres están en peligro.
We will never stop fighting to protect reproductive freedom. pic.twitter.com/OfgvqzoI0k
— Vice President Kamala Harris (@VP) October 26, 2024
Trump ha adoptado una postura radicalmente diferente. «Revocaré todas las políticas de Biden que promuevan la castración química y la mutilación sexual de nuestros jóvenes», prometió en la Conferencia de Acción Política Conservadora de 2023. Su propuesta se centra en bloquear cualquier tipo de financiamiento federal para procedimientos de afirmación de género, apelando a su base conservadora.
KAMALA HARRIS is JOE BIDEN… pic.twitter.com/3luttP1xlE
— Donald J. Trump (@realDonaldTrump) October 25, 2024
En el ámbito de la salud, Harris sigue siendo una firme defensora de un sistema de seguro médico respaldado por el gobierno, aunque manteniendo los seguros privados. Uno de sus principales objetivos es regular el costo de los medicamentos, garantizando que los precios en Estados Unidos no sean superiores a los de otros países desarrollados.
Trump, en cambio, sigue en pie de guerra contra el Obamacare, el sistema de salud que intentó derogar sin éxito durante su primer mandato. Aunque fracasó en aquel intento, ha reafirmado su intención de reemplazarlo por un sistema más acorde a las políticas tradicionales republicanas.






