El periodista y defensor de derechos humanos Carlos Julio Rojas cumplió 250 días detenido, incomunicado y sin posibilidad de ser representado por su abogado de confianza, según denunció su esposa Francy Fernández.
Fernández detalló en un comunicado que a Rojas, desde hace meses, no se le permite realizar llamadas telefónicas ni recibir visitas regulares, lo que ha dificultado la comunicación con su familia. Además, señaló que su esposo presenta problemas de salud, como dolores en la columna y las piernas, sin que hasta ahora se le haya autorizado atención médica especializada.
Rojas fue detenido de manera arbitraria el 15 de abril en la Candelaria, Caracas, y se le imputaron los cargos de asociación para delinquir, terrorismo, conspiración y magnicidio en grado de tentativa.
Amnistía Internacional y la Organización de Naciones Unidas (ONU) solicitaron su liberación inmediata, calificando su detención como arbitraria. Estas instituciones han incluido el caso de Rojas junto al de otros detenidos, destacando que «se trata de defensores de derechos humanos privados de libertad por sus actividades».






