Durante su discurso de inicio de año ante la Santa Sede, el papa Francisco pidió respetar los derechos humanos de todos los venezolanos, incluidos de los detenidos en los últimos meses. Asimismo, deseó el inicio de negociaciones para «el bien común del país» suramericano.
El pontífice, que se encuentra «resfriado», señaló que la situación de Venezuela «podrá ser superada solo con la adhesión sincera a los valores de la verdad, de la justicia y de la libertad, a través del respeto a la vida, a la dignidad y a los derechos de cada personas, incluidos los de quienes han sido arrestados a causa de los sucesos de los últimos meses».
También abogó por superar la situación «al rechazo de cualquier tipo de violencia» y deseó «el comienzo de negociaciones de buena fe y finalizadas al bien común del país».
Le puede interesar: Canciller de Panamá anticipa «gran sorpresa» sobre Venezuela
Por otra parte, manifestó su preocupación «por las medias adoptadas con respecto a personas e instituciones de la iglesia» en Venezuela.
«Efectivamente, no hay verdadera paz si no viene garantizada también la libertad religiosa, que implica el respeto a la conciencia de los individuos y a la posibilidad de manifestar públicamente la propia fe y pertenencia a una comunidad», apuntó.






