Colombia vive una escalada de violencia tras la explosión de dos carros bomba en el departamento del Cauca, junto con la aparición de cilindros explosivos en la vía Cali-Palmira y una detonación en un CAI policial en Buenaventura.
Estos hechos, ocurridos en menos de 24 horas, han encendido las alarmas ante el posible avance de las disidencias de las FARC, según las investigaciones oficiales. El primer atentado tuvo lugar frente a la Secretaría de Tránsito en El Bordo, municipio de Patía, donde una explosión sacudió la zona urbana. Minutos después, una segunda detonación se registró en las inmediaciones de una estación de Policía en Corinto.
De acuerdo con los reportes, aunque no se reportaron víctimas mortales ni heridos graves, los daños materiales generaron alarma entre los residentes, quienes ahora viven con temor la inseguridad en la región. Las autoridades señalan que los responsables serían integrantes de las disidencias bajo el mando de alias ‘Iván Mordisco’, con fuerte presencia en esa área del suroccidente colombiano.
Por otro lado, en la madrugada del lunes se encontró un peligroso hallazgo en la vía Cali-Palmira, una de las rutas más transitadas del país neogranadino y clave para el comercio regional. Seis cilindros bomba con mensajes alusivos a las disidencias de las FARC fueron descubiertos, obligando al cierre temporal de esta importante arteria vial. Equipos antiexplosivos de la Policía Nacional de Colombia actuaron para neutralizar los artefactos.
Mientras tanto, en Buenaventura, ciudad portuaria sobre el Pacífico colombiano, se registró un atentado con un explosivo en el CAI del barrio Pailón. La detonación causó pánico entre los habitantes, que denunciaron la constante amenaza que representa la violencia para la tranquilidad local. Las autoridades continúan investigando posibles vínculos entre estos ataques coordinados, que muestran la persistente acción de grupos armados ilegales en esta región colombiana.






