El Observatorio Venezolano de Finanzas (OVF) ratificó este lunes que su labor se limita al uso de información pública para la elaboración y divulgación de indicadores económicos, sin recurrir a datos confidenciales y rechazó acusaciones sobre su trabajo.
“Medir precios no es un delito, es una necesidad”, enfatizó la institución en un comunicado difundido a través de su cuenta en la red social X. En el texto, el organismo aseguró que su trabajo tiene como objetivo ofrecer herramientas útiles para comprender la realidad económica del país. “Nuestra labor consiste en elaborar y divulgar indicadores económicos, usando para ello información pública y en ningún caso cifras reservadas o confidenciales”, afirmó.
Lea también: Venezuela reanudó vuelos con República Dominicana tras casi un año de suspensión
Entre los productos que desarrolla regularmente, mencionaron el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC), el Indicador Mensual de Actividad Económica, el Indicador de Remuneraciones de los Trabajadores y la Encuesta de Expectativas Económicas. Todos estos, según el observatorio, se fundamentan en metodologías reconocidas y ampliamente utilizadas a nivel internacional.
El Observatorio Venezolano de Finanzas (OVF) se dirige a la opinión pública nacional e internacional con el objeto de ratificar que su labor consiste en elaborar y divulgar indicadores económicos usando información pública, en ningún caso cifras reservadas o confidenciales. pic.twitter.com/X4KtjWOYtk
— Observatorio Venezolano 🇻🇪 de Finanzas (@observafinanzas) June 16, 2025
Respecto a la medición de la inflación, explicaron que esta se calcula a partir del INPC, el cual refleja el aumento sostenido de los precios en un período determinado. Para ello, se utiliza el índice de Laspeyres, una fórmula matemática que toma en cuenta los precios actuales y los del año base, junto a las cantidades consumidas. “El OVF emplea la canasta de bienes y servicios consumidos por los hogares según la Encuesta de Presupuestos Familiares publicada por el BCV”, detalló el comunicado.
También aclararon que los precios se obtienen de fuentes abiertas, como páginas web de comercios y registros de establecimientos, lo cual permite construir un indicador representativo y transparente. “Se trata de un indicador de precios empleado por todos los institutos de estadística, bancos centrales y firmas consultoras en el mundo”, precisó el observatorio, rechazando cualquier señalamiento de ilegalidad en su trabajo.
La organización dejó claro que “no es responsable del diseño y aplicación” de las decisiones económicas que han provocado el aumento sostenido de los precios. “No constituye un delito elaborar y difundir cifras de precios, ni mucho menos sus análisis”, concluyó, reafirmando que su misión es técnica, informativa y necesaria para el debate público.






