El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tiene previsto visitar este martes el estado de Florida para inaugurar el centro de detención migratorio «Alligator Alcatraz», un recinto que ya ha generado rechazo por su construcción en medio de una reserva natural de alto valor ecológico.
El gobernador Ron DeSantis confirmó la visita del mandatario estadounidense durante una rueda de prensa en la que presentó el presupuesto estatal y aseguró: “Cuando el presidente venga mañana, será capaz de ver (…) que cuando llevas a gente allí, no hay forma de que escapen a ningún lado”.
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La prisión, ubicada al suroeste de Miami, fue levantada en apenas dos semanas sobre la pista de un antiguo aeropuerto abandonado. La instalación puede albergar hasta 3.000 personas y, para mantenerse operativa, requerirá alrededor de 450 millones de dólares anuales, según declaró Tricia McLaughlin, portavoz del Departamento de Seguridad Nacional, en información publicada por The New York Times.
Decenas de carpas de gran tamaño, similares a las usadas durante la pandemia de covid-19, fueron instaladas en el lugar. El nombre “Alligator Alcatraz” hace referencia tanto a la prisión ubicada en la bahía de San Francisco —que Trump ordenó reabrir— como a la presencia de caimanes en los alrededores del nuevo centro, un detalle que, de acuerdo con las autoridades, “reducirá el riesgo de fuga”.
TOMORROW! President Trump to attend the official opening of Alligator Alcatraz! 🐊
Who is happy to see President Trump and Governor DeSantis working side by side again! pic.twitter.com/kkKvON1hOq
— Chris Nelson (@ReOpenChris) June 30, 2025
Críticas por daño ecológico y trato desigual en la venta del terreno
Sin embargo, tanto autoridades locales como organizaciones ambientales han cuestionado duramente el proyecto. La alcaldesa del condado de Miami-Dade, Daniella Levine Cava, criticó la operación, señalando que el terreno fue vendido por apenas 20 millones de dólares, pese a estar valorado en al menos 190 millones, exigiendo que se detenga la construcción.
Grupos ecologistas también denunciaron al Gobierno federal y al condado por supuestamente violar normativas ambientales. El centro se construyó dentro del ecosistema de los Everglades, una extensa zona de humedales que alberga una rica biodiversidad de flora y fauna, y que se considera uno de los enclaves naturales más importantes del país.
El proyecto se enmarca en la colaboración entre Trump y el gobernador DeSantis, cuyo estado ha adoptado una postura férrea frente a la migración. Además de “Alligator Alcatraz”, las autoridades ya tienen en marcha un segundo centro de detención en un campo de la Guardia Nacional, ubicado al suroeste de Jacksonville.






