Mariana González de Tudares, hija de Edmundo González Urrutia, respondió al comunicado de la Arquidiócesis de Caracas que negó señalamientos de extorsión y ratificó que su lucha por la libertad de su esposo, Rafael Tudares Bracho, ha estado sustentada en la verdad, según expresó públicamente.
González de Tudares recurrió a pasajes del Evangelio de Juan y a la encíclica Veritatis Splendor de Juan Pablo II para respaldar su postura. “Mi lucha por la libertad de Rafael ha sido, es y será siempre desde la verdad”, afirmó en un mensaje difundido en la red social X. En ese mismo pronunciamiento recordó que, de acuerdo con ese documento pontificio, “la libertad depende fundamentalmente de la verdad”, y advirtió que su negación abre paso al abuso del poder y a la vulneración de derechos.
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Según su declaración, la esposa de Rafael Tudares insistió en que mantener la verdad como principio ha sido clave frente a las adversidades que, afirmó, se le han impuesto durante el proceso judicial. En ese contexto, señaló que cuando no se reconoce una verdad trascendente “triunfa la fuerza del poder”, reflexión que vinculó directamente con su denuncia pública y con la situación de su esposo.
379 desde la detención arbitraria de mi esposo Rafael Tudares Bracho, quien estuvo más de un año en una cruel situación de desaparición forzada.
Según el Evangelio de Juan, Jesús nos dijo: «Si ustedes permanecen en mi palabra, serán verdaderamente mis discípulos; y conocerán… pic.twitter.com/u4zBpK5jqt
— Mariana Gonzalez de Tudares (@MarianaGTudares) January 21, 2026
González también recordó que su esposo acumula 379 días detenido de manera arbitraria y que estuvo más de un año en condición de desaparición forzada. Su pronunciamiento se produjo luego de que la Arquidiócesis de Caracas negara el martes cualquier participación en hechos de extorsión contra familiares de presos políticos.
En un comunicado firmado por el arzobispo metropolitano de Caracas, monseñor Raúl Biord, la institución religiosa aseguró que “en ningún momento se ha realizado en la arquidiócesis ninguna ‘extorsión’ o presión”. Sin embargo, González de Tudares había denunciado previamente tres episodios de presunta extorsión vinculados al proceso judicial de su esposo, los cuales —según afirmó— ocurrieron en sedes diplomáticas, espacios relacionados con el Arzobispado y oficinas de organizaciones que dicen defender los derechos humanos.






