El ministro de Relaciones Exteriores de China, Zhao Lijian, aseguró este viernes que no han ocultado ninguna información con respecto a las víctimas del nuevo coronavirus, originado por el SARS-CoV-2. Sin embargo, reconoció que si hubo «retrasos» y «omisiones» en los registros de los fallecimientos.
Al menos en Wuhan, epicentro del virus, se anunciaron 1.290 muertos más, quienes murieron en casa y que no fueron contabilizados a tiempo. Con esto, se sumarían 4.632 decesos, de los 3.300 que habrían registrado.
El medio opositor a la administración de Xi Jinping, Caixin, señaló que las cifras de su gobierno mentían, pues los centros de cremación y servicios funerarios registraban hasta 500 urnas diariamente. En un reportaje, indicaron que el número de muertos podría ascender a 40 mil desde el mes de diciembre del 2019.






