Mike Pompeo, actual director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), es el nuevo secretario de Estado de los Estados Unidos, luego de que el presidente Donald Trump cesara fulminantemente este martes a quien ocupaba ese cargo, Rex Tillerson.

«Mike Pompeo, director de la CIA, será nuestro nuevo secretario de Estado. ¡Hará un trabajo fantástico! ¡Gracias Rex Tillerson por su servicio!», publicó Trump en su cuenta de Twitter.

En el mismo tuit, anunció que la espía Gina Haspel será de ahora en adelante la uno de la CIA, convirtiéndose en la primera mujer que desempeñará ese importante cargo.

Minutos después fue publicado por Sarah Sanders, portavoz de la Casa Blanca, un comunicado del Jefe de Estado norteamericano, quien subrayó que «se habían logrado grandes cosas en los últimos 14 meses», con Tillerson al

Sin embargo, tanto Trump como Tillerson habían reconocido que contaban con diferentes puntos de vista sobre asuntos fundamentales en la política exterior del país, por lo que las tensiones marcaron la relación entre ambos.

En la comunicación, el primer mandatario estadounidense aseguró que Pompeo es «la persona adecuada para el trabajo en este momento fundamental», por lo que le otorgó su «confianza».

«Él continuará nuestro programa de restaurar el papel de EEUU en el mundo, fortaleciendo nuestras alianzas, confrontando a nuestros adversarios, y buscando la desnuclearización de la península de Corea», reza la misiva.

Este cambio en el gabinete de Trump se produce días antes de que inicien las inminentes negociaciones con Corea del Norte y se establezcan varios acuerdos de comercio con otros países.

El gobierno de Estados Unidos prometió este jueves «más presión» para su similar de Venezuela tras la convocatoria a elecciones presidenciales para el próximo 22 de abril, según un comunicado emitido este jueves por la portavoz del Departamento de Estado, Heather Nauert.

«Los Estados Unidos denuncian la decisión del Consejo Nacional Electoral de Venezuela para avanzar unilateralmente a las elecciones presidenciales. Apoyamos la decisión de los partidos de la oposición que rechaza las condiciones del régimen para las elecciones, que no serían libres ni justas», dijo Nauert, en declaraciones recogidas por la cuenta en Twitter del Departamento de Estado.

La funcionaria del gobierno de Donald Trump aseguró que estos comicios «limitan la capacidad de los individuos de presentarse como candidatos», y condenó que Maduro «continúe desmantelando la democracia de Venezuela y revelando su gobierno autoritario».

«La negativa del gobierno de Venezuela para negociar de buena fe impide un acuerdo para conseguir elecciones creíbles. Es desafortunado que el régimen de Maduro no sea lo suficientemente valiente para competir en las elecciones en igualdad de condiciones», agregó.

El secretario de Estado, Rex Tillerson, regresó el miércoles por la noche a territorio norteamericano, luego de una gira por México, Argentina, Perú, Colombia y Jamaica para preguntarle a sus respectivos gobiernos si apoyarán a EEUU con las sanciones petroleras a Venezuela, con el fin de aumentar la presión sobre Maduro.

El secretario de Estado de Estados Unidos, Rex Tillerson, y el canciller argentino, Jorge Faurie, anunciaron este domingo que estudian implementar sanciones petroleras a Venezuela para presionar al gobierno de Nicolás Maduro, y que regrese a un «régimen constitucional».

«Uno de los aspectos que se considera al sancionar el petróleo es cuáles serían las consecuencias sobre el pueblo venezolano. Al no hacer nada, es también pedir que el pueblo venezolano siga sufriendo», aseguró Tillerson en una rueda de prensa junto a Faurie, en la sede del Ministerio de Exteriores argentino.

Tras mantener un encuentro privado, ambos coincidieron en la necesidad de poner en marcha medidas que frenen la «deriva autoritaria» que ha tomado el Ejecutivo nacional.

En concreto, el jefe de la diplomacia estadounidense reveló que están estudiando «sancionar el petróleo», prohibir su venta en Estados Unidos o «refinar productos que vengan de Venezuela».

«No podemos permitir la destrucción de Venezuela», aseveró antes de insistir en que el «desacuerdo» de Argentina y Estados Unidos es «con el régimen» y no con los ciudadanos, que están «sufriendo enormemente».

Por ello insistió en que, antes de poner en marcha medidas de este tipo, es esencial analizar cuáles serían sus efectos en el pueblo y en otros países de la región para tener «cuidado de no afectarlos negativamente».

Con él coincidió Faurie, quien apuntó que «controlar el financiamiento» del país caribeño es una herramienta «absolutamente importante» que han considerado ambos durante su encuentro.

En ese sentido, también insistió en que antes de tomar medidas en torno a las ventas y el comerció del petróleo es esencial realizar un «monitoreo preciso» sobre su impacto, de forma que haya un «justo balance de lo que necesita la nación venezolana y lo que está siendo utilizado por los dirigentes venezolanos».

«El compromiso de Argentina con la recuperación de la democracia y la plena vigencia de las instituciones y estructuras en las que se asienta un régimen democrático es indeclinable», aseguró.

Sobre la posibilidad de impedir la participación de Venezuela en la próxima Cumbre de las Américas, que se celebrará en abril en Lima, tanto Faurie como Tillerson aseguraron que respetarán la decisión del país anfitrión y destacaron que no pretenden condicionar su postura.

«Va a ser un desafío, obviamente, ver cómo se pueden tener conversaciones productivas porque no sabemos cuál va a ser el temario y la participación que tendrán los venezolanos en la reunión», admitió el secretario de Estado norteamericano.

La visita de Tillerson a Argentina arrancó el sábado, en la Patagonia, y concluirá este lunes en la residencia presidencial de Olivos, a las afueras de Buenos Aires, donde lo recibirá el primer mandatario Mauricio Macri.

El ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, aseguró este viernes que la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) «rechaza de manera radical» las declaraciones del secretario de Estado de los Estados Unidos, Rex Tillerson, las cuales consideran «un nefasto acto de injerencismo».

En una conferencia de prensa en la que leyó un comunicado de la institución castrense, el exjefe del Estado Mayor del Ejército Nacional condenó las palabras pronunciadas por Tillerson el pasado jueves en la Universidad de Texas, en Austin, en las que sugirió que lo normal en este tipo de crisis similares a la que atraviesa Venezuela es que se produzca una sublevación militar, o que el propio presidente, en este caso Nicolás Maduro, renuncie.

«La FANB ratifica su absoluto apego a la Constitución y a las leyes del país, así como su lealtad al ciudadano Nicolás Maduro Moros, presidente constitucional», dijo Padrino López, quien se atrevió a decir además que Tillerson «es un señor que tiene sus días contados».

Sobre la gira del diplomático estadounidense, que este viernes aterrizó en la Ciudad de México y volvió a declarar sobre Venezuela tras reunirse con sus homólogos de Canadá y México, Chrystia Freeland y Luis Videgaray, respectivamente, el titular de la cartera de Defensa señaló que con la misma el gobierno de Donald Trump busca «persuadir a los gobiernos latinoamericanos para intervenir» el país.

«Condenamos que invite a la Fuerza Armada a derrocar a un gobierno, pues le está faltando el respeto a una institución que se vale de sus principios, de su moral republicana, de sus tradiciones históricas. No sabe usted, señor Tillerson, se lo aseguro, lo que usted está haciendo, y lo invito a rectificar», sentenció.

Acto seguido, pidió al canciller norteamericano a «no conformarse con lo que le dicen» sobre Venezuela y el gobierno de Maduro, y recordó que «el origen de los problemas de Venezuela se encuentra en EEUU», país que a su juicio le «tiene una franca intervención y persecución financiera, precisamente para crear caos, anarquía y desestabilización».

«¿Cómo puede usted señor Tillerson, hablar de dictadura, de opresión, cuando precisamente estamos abriendo los canales para elecciones populares?», cuestionó, por su parte, acerca del exhorto de Tillerson al gobierno venezolano para que realice unas «elecciones libres, justas y democráticas».

El secretario de Estado de los Estados Unidos, Rex Tillerson, aseguró este viernes que al gobierno de Donald Trump «le gustaría una transición pacífica» en Venezuela, y argumentó que el mejor camino serían unas «elecciones justas».

Para ello, el canciller estadounidense consideró primordial que «se restablezca la Asamblea Nacional y se desarticule la ilegítima», en referencia a la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), la cual además fue la que convocó a elecciones presidenciales para el primer cuatrimestre de este año.

Tillerson ofreció estas declaraciones en la Ciudad de México, donde sostuvo una reunión trilateral con sus homólogos de Canadá y México, Chrystia Freeland y Luis Videgaray, respectivamente. Además de Venezuela, los diplomáticos trataron «temas claves de la agenda de seguridad», así como de cooperación y otros asuntos regionales, según informó la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) de la nación azteca.

«Venezuela debe volver a cumplir con la Constitución, esperamos que lo haga y trabajemos denodadamente para lograrlo», dijo Tillerson, lo cual fue suscrito por Freeland, quien añadió que en el país «se están violando los derechos humanos».

Al final de la conferencia de prensa conjunta, los tres representantes de los gobiernos de Canadá, EEUU y México afirmaron que trabajarán «para restablecer la democracia en Venezuela».

El secretario de Estado de los Estados Unidos, Rex Tillerson, comenzó este jueves una gira de seis días por países de  América Latina en el que espera reunir a los gobiernos de la región para impulsar reformas democráticas ante la crisis de Venezuela.

El viaje de Tillerson iniciará en México, para luego trasladarse a Argentina, Perú y Colombia, con una parada final en Jamaica el 7 de febrero.

Estados Unidos usará «todas sus herramientas políticas, diplomáticas y económicas para enfrentar la situación en Venezuela», dijo un alto funcionario del Departamento de Estado en una sesión informativa esta semana sobre el viaje.

Venezuela está en su quinto año de empeoramiento de la crisis política y económica. En enero, el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos agregó a cuatro altos funcionarios militares venezolanos actuales o anteriores a su lista de sanciones, acusándolos de corrupción y represión que han contribuido a la escasez crítica de alimentos y medicinas y la erosión de los derechos humanos.

La Unión Europea también ha impuesto sanciones, y el secretario general de la Organización de Estados Americanos, Luis Almagro, ha defendido las reformas democráticas para Venezuela.

Información: Voz de América

EFE.- El gobierno de Estados Unidos dijo hoy que considera «deplorables» algunas acciones ocurridas en el marco de la actual crisis política en Venezuela y agregó que está vigilando «muy atentamente» la situación en ese país.

«Algunas de las acciones allí han sido deplorables y ciertamente es algo que estamos monitoreando muy atentamente», comentó en una rueda de prensa la portavoz adjunta de la Casa Blanca, Sarah Sanders.

La funcionaria no entró en detalles y tampoco quiso comentar sobre posibles movimientos o conversaciones del gobierno de EEUU con respecto a la situación en Venezuela.

El Departamento de Estado expresó el pasado martes su profunda preocupación por la intención del presidente venezolano, Nicolás Maduro, de convocar una Asamblea Constituyente para cambiar la Carta Magna y advirtió de que podría estudiar nuevas sanciones a funcionarios de Caracas a raíz de ese «paso atrás» en el país suramericano.

Un día después, el secretario de Estado de EEUU, Rex Tillerson, aseguró que confía en cooperar con países de Europa para «lograr avances» en la gestión de la crisis política en Venezuela.

Mientras, un grupo bipartidista de senadores estadounidenses presentó esta semana un nuevo proyecto de ley para imponer nuevas sanciones contra el gobierno de Venezuela y exigir al Departamento de Estado que coordine un esfuerzo regional para atajar la crisis en ese país.

La propuesta de Maduro para convocar a una Asamblea Constituyente se produce en el marco de una ola de protestas antigubernamentales en Venezuela que ya duran más de un mes y han dejado un saldo de 36 muertos, más de 700 heridos y cientos de detenidos.EFE

EFE.- El nominado del presidente de EE.UU., Donald Trump, para secretario de Estado, Rex Tillerson, quiere revisar los detalles del acuerdo de paz en Colombia y buscará una transición a la democracia en Venezuela, según sus respuestas a preguntas de los senadores que evalúan su confirmación.

Esas respuestas escritas de Tillerson, cuya audiencia de confirmación en el Senado se celebró el pasado 11 de enero, fueron publicadas por la web Latin America Goes Global, especializada en la política estadounidense hacia Latinoamérica.

En una de ellas, relativa a Venezuela, Tillerson afirma que urgiría a lograr una estrecha cooperación en el continente, particularmente con Brasil y Colombia, y con organismos multilaterales como la OEA, para buscar «una transición negociada a un Gobierno democrático» en ese país.

Con esa transición, a su juicio, «se reconstruirían las instituciones políticas» con «valientes defensores de la democracia y los derechos humanos», lo que «abrirá el camino para el tipo de reformas necesarias para poner a Venezuela en el camino de la recuperación económica».

Dos influyentes senadores republicanos, John McCain y Lindsey Graham, anunciaron hoy que respaldan a Tillerson, lo que despeja muchos obstáculos hacia su confirmación para el cargo.

Por otro lado, en su respuesta sobre Colombia, Tillerson sostiene que, si es confirmado como nuevo jefe de la diplomacia estadounidense, «buscaría revisar los detalles del reciente acuerdo de paz» en ese país y «determinar hasta qué punto Estados Unidos debería seguir apoyándolo».

El exjefe de la petrolera ExxonMobil también promete hacer «todo lo posible» para continuar con la «estrecha cooperación» de EE.UU. con el Gobierno colombiano, para que mantengan «sus compromisos de controlar la producción y el tráfico de drogas».EFE