Se cumple un año del asesinato del capitán Rafael Acosta Arévalo

Se cumple un año del asesinato del capitán Rafael Acosta Arévalo

Su grado militar y sus estudios no impidieron que muriera víctima de las cruentas torturas que padeció por parte de funcionarios de organismos de Seguridad del Estado que lo detuvieron tras la acusación de Nicolás Maduro de presuntamente éste haber participado en un golpe de Estado en Venezuela: este 28 de junio se cumple un año del asesinato del capitán de corbeta Rafael Acosta Arévalo.

Todo inició el 22 de junio de 2019 cuando la esposa de Acosta Arévalo, Waleswka Pérez de Acosta denunció la desaparición y que la última comunicación que recibió de él fue una llamada telefónica a las 2:00pm del día anterior mientras se encontraba en una “reunión personal” en Guatire, estado Miranda. Luego se conoció que una comisión de funcionarios de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (Dgcim) y el Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin) lo habían detenido a él y otras seis personas, entre militares y policías (activos y retirados).

Le puede interesar: Duplicidad en Venezuela: dos poderes, una sola realidad social

El 26 de junio, después de seis días sin conocer su paradero, la detención de Acosta Arévalo fue anunciada por Jorge Rodríguez, quien acusó a tres de ellos, incluyendo a Acosta Arévalo, de incurrir en “los delitos de terrorismo, conspiración y traición a la patria”, luego que la administración de Maduro lo acusara de estar incurso en un golpe de Estado.

Sin tener acceso a la legítima defensa, diferentes instituciones internacionales y de Derechos Humanos (DDHH) denunciaron el hecho. Para el 28 de junio fue trasladado por una comisión de la Dgcim a la sede del tribunal militar. Acosta Arévalo en la audiencia de presentación se encontraba en una silla de ruedas y con graves indicios de torturas. Los funcionarios de Inteligencia impidieron que la reunión con sus abogados fuera privada.

La defensa del capitán denunció que éste presentaba muchas excoriaciones en los brazos, poca sensibilidad en las manos, inflamación extrema en los pies, rastros de sangre en las uñas lesiones en el torso. Acosta Arévalo tampoco era capaz de mover las manos o los pies, de poder levantarse o de hablar, con la excepción de aceptar el nombramiento de su defensor y de pedirle auxilio a su abogado.

Capitán de corbeta, Rafael Acosta Arévalo

Fotografía del capitán de corbeta, Rafael Acosta Arévalo.

Lea también: Bernabé Gutiérrez: Designaciones del CNE fueron pactadas por Henry Ramos Allup

El juez del caso ordenó que fuera trasladado al Hospital Militar del Ejército Dr. Vicente Salias Sanoja, ubicado en Fuerte Tiuna, en donde falleció la noche del 28 de junio tras encontrarse en estado crítico. Inmediatamente el hecho fue repudiado por instituciones y organizaciones internacionales, así como la Asamblea Nacional y la Presidencia encargada.

La activista de Derechos Humanos, Tamara Suju, denunció que presuntamente a Acosta Arévalo lo habrían llevado a un lugar en las afueras de Caracas, en donde habría sido víctima de torturas, junto a otros de sus compañeros detenidos.

Por este hecho, la administración de Nicolás Maduro nunca aclaró. Mientras que su encargado de comunicaciones, Jorge Rodríguez, señaló que el “fallecimiento ocurrió durante el acto de presentación frente al tribunal competente”.

El Ministerio Público imputó a dos funcionarios adscritos a la Dgcim, el teniente Ascanio Antonio Tarascio y el sargento Estiben Zarate, y solicitó su detención preventiva como presuntos responsables del hecho.​ Los oficiales fueron imputados con el delito de “homicidio preterintencional concausal”, el cual tiene una pena máxima de nueve años de prisión.

La Presidencia (E), liderada por Juan Guaidó, solicitó a la Corte Penal Internacional (CPI) y a la Organización de Naciones Unidas (ONU) que investigara la muerte de Acosta Arévalo y se calificó el hecho como “abominable”. De la misma forma el 2 de julio fue ascendido póstumamente a “capitán de fragata” por el Parlamento, representado por Guaidó.

Recomendado: Día Internacional en Apoyo de las Víctimas de la Tortura junto a Lorent Saleh


Esposa de Acosta Arévalo pide justicia

A un año de la muerte de su esposo, la viuda del capitán, Waleswka Pérez de Acosta exigió la condena en contra de todos los culpables del asesinato por torturas.

“¿Acaso declarar es torturar? ¿Es que buen resguardo es asesinar?”, expresó en redes sociales, en las que recordó que sigue vigente la denuncia ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y la ONU por el hecho.

En el mismo mensaje, publicó un mensaje en el que además detalló que luego de enterarse de la muerte de su esposo, el cuerpo estuvo desaparecido por al menos 13 días, en los que no se les dio a ella ni a sus abogados ningún tipo de información.

#EspecialVPItv | ¿S
#EspecialVPItv | Par
Rate This Article:
NO COMMENTS

LEAVE A COMMENT