Se cumplen once meses de la detención arbitraria del periodista y defensor de derechos humanos, Carlos Julio Rojas, recluido en la sede del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin), conocida como El Helicoide, en Caracas.
Rojas fue detenido arbitrariamente el 15 de abril de 2024, acusado de participar en un presunto intento de magnicidio contra el presidente Nicolás Maduro. Sin embargo, hasta la fecha no ha sido presentado en juicio ni se le ha garantizado el debido proceso, denuncian sus abogados.
Eduardo Torres, miembro del equipo legal que representa a Rojas, aseguró que “la ausencia de garantías que ofrece el Sistema de Justicia venezolano afecta su derecho a la defensa y al debido proceso, establecidos en la Constitución de Venezuela en sus artículos 26, 44 y 49, así como en instrumentos internacionales suscritos por el país”.
Su esposa, Francy Fernández, reiteró el llamado a su liberación. “Hoy más que nunca me duele ver a Carlos Julio preso injustamente, con una condición inestable de salud e indefensión. Él es un hombre decente que ha dedicado su juventud a trabajar por causas justas en favor de los ciudadanos, de la comunidad donde residimos y del gremio periodístico”.
El pasado 26 de febrero, Amnistía Internacional lanzó una acción urgente para exigir su liberación y la de otros presos políticos, pidiendo garantías básicas durante su detención: protección a su vida, seguridad, integridad física y un juicio justo.






