El ministro de Relaciones Exteriores de Surinam, Albert Ramdin, fue elegido este lunes como nuevo secretario general de la Organización de los Estados Americanos (OEA) y asumirá el cargo en mayo, reemplazando al uruguayo Luis Almagro.
Su candidatura recibió el respaldo de los países del Caribe y de gobiernos de izquierda de la región, como Brasil, México, Colombia y Chile. Ramdin, de 67 años, fue el único aspirante en la contienda tras el retiro del paraguayo Rubén Ramírez Lezcano, quien no obtuvo suficientes apoyos.
Uno de los puntos clave de su gestión será su postura sobre la crisis política en Venezuela. Al presentar su candidatura, sostuvo que “la única forma” de abordar la situación en el país es mediante el “diálogo” con el régimen de Nicolás Maduro, quien asumió un nuevo mandato el pasado 10 de enero sin presentar las actas que respalden los resultados emitidos por el Consejo Nacional Electoral (CNE) y en medio de denuncias de fraude por parte de la oposición y la comunidad internacional.
La posición de Ramdin con respecto a Venezuela, contrasta con la de su exrival, Ramírez Lezcano, quien insistía en que la OEA debía “trabajar intensamente” para que Venezuela, Cuba y Nicaragua “vuelvan al sistema democrático y tengan gobiernos respetados y respetables”.
Ramdin también ha defendido un enfoque más abierto respecto a China, un tema que genera preocupación en Estados Unidos, principal financista de la OEA. En su discurso de postulación, subrayó que “todos los países deben tener la misma oportunidad de poder hablar, influir y contribuir” dentro del organismo. Además, destacó que la influencia china en América Latina es “cada vez más importante, especialmente en términos de comercio e inversión, pero también en términos de conexiones diplomáticas”.
Foto: EFE/ Lenin Nolly






