Alrededor de 40.000 niños han cruzado en la primera mitad de 2023 la selva del Darién, entre Colombia y Panamá, en un movimiento migratorio que realizan solos o con sus familias, advirtió este jueves la organización Unicef.
El informe, titulado «La cara cambiante de la emigración en Latinoamérica y el Caribe: una región como ninguna otra», fue presentado en Nueva York por Gary Conille, director regional de Unicef.
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Asimismo, detalla que los países emisores de esta migración infantil son principalmente Venezuela, Haití y los centroamericanos, y en todos los casos se detecta una edad cada vez más temprana de estos niños migrantes: en los puntos fronterizos Colombia-Panamá, Chile-Perú y México-Guatemala, los menores de 11 años ya suponen entre 69 y 91% de los niños en movimiento.
El informe destaca que la migración de país en país hasta llegar a Estados Unidos expone a los niños a numerosos peligros y situaciones traumáticas como el riesgo de explotación sexual y explotación laboral, además de que están perdiendo meses enteros de escolarización o seguimiento médico.
Conille, que no supo precisar cuántos de los niños viajan solos, sin sus familias, insistió en que el problema no es de cada país por separado, sino que debe abordarse con enfoques regionales, antes de recomendar además que los países creen «pasos seguros de acceso» entre los países para los niños.






