La Corte Suprema de Estados Unidos bloqueó un intento del gobierno de Donald Trump de reactivar de forma acelerada las deportaciones de ciudadanos venezolanos, basándose en una ley promulgada en 1798.
Con una votación dividida de dos magistrados en contra, el tribunal respondió a un recurso urgente presentado por los abogados defensores de varios venezolanos detenidos, señalados por las autoridades como presuntos integrantes del Tren de Aragua. Esta clasificación, argumentaba el Ejecutivo, habilitaba su expulsión inmediata bajo el amparo de la Ley de Enemigos Extranjeros.
En su fallo, la Corte Suprema decidió mantener indefinidamente la orden que impide dichas deportaciones desde un centro de detención en el norte de Texas, al considerar que se trata de un caso que aún debe resolverse en instancias inferiores. El proceso judicial regresará ahora a la Corte de Apelaciones del Quinto Circuito, que en abril pasado se había rehusado a intervenir.
El presidente Donald Trump reaccionó con dureza a la decisión del tribunal. “La Corte Suprema no nos permite sacar a los criminales de nuestro país», escribió en su red social Truth Social.






