El gobierno de Estados Unidos anunció una nueva política que restringirá la emisión de visados a funcionarios extranjeros que, según sus criterios, interfieran con la libertad de expresión de ciudadanos o plataformas tecnológicas con base en territorio estadounidense.
“Es inaceptable que funcionarios extranjeros emitan o amenacen con emitir órdenes de arresto contra ciudadanos estadounidenses o residentes en Estados Unidos por publicaciones en redes sociales”, sostuvo el secretario de Estado, Marco Rubio, al presentar esta medida.
El anuncio se enmarca en un contexto de creciente preocupación por acciones de censura provenientes del extranjero, especialmente aquellas dirigidas a empresas tecnológicas estadounidenses.
La normativa se fundamenta en la sección 212(a)(3)(C) de la Ley de Inmigración y Nacionalidad, que permite declarar inadmisible a un extranjero si su entrada puede generar consecuencias negativas significativas para la política exterior del país. En algunos casos, estas restricciones también podrían alcanzar a familiares de los implicados.
En su declaración oficial, Rubio denunció que “funcionarios extranjeros han tomado medidas de censura flagrantes contra empresas tecnológicas estadounidenses y ciudadanos y residentes de Estados Unidos sin tener autoridad para hacerlo”. Además, calificó como inadmisible que se exijan políticas de moderación de contenido a plataformas estadounidenses desde otros países.
Aunque el secretario no mencionó directamente a ningún gobierno, el anuncio ocurre tras episodios recientes como el conflicto entre la red social X (antes Twitter) y la Corte Suprema de Brasil, que ordenó la eliminación de cuentas falsas, y las advertencias de la Comisión Europea a Meta respecto a sus políticas de verificación de datos.
En enero, la Comisión instó a la empresa matriz de Facebook, Instagram y WhatsApp a mantener sus mecanismos de moderación, luego de que Meta suspendiera sus programas de verificación en Estados Unidos bajo presión del nuevo gobierno de Donald Trump.
Rubio también remarcó que esta política busca proteger “uno de los derechos más preciados que disfrutamos como estadounidenses”: la libertad de expresión. “No toleraremos las injerencias en la soberanía estadounidense, especialmente cuando dichas injerencias socaven el ejercicio de nuestro derecho fundamental”, afirmó.
Este anuncio se da en paralelo a otras medidas tomadas por la administración de Trump, que en las últimas semanas revocó numerosas visas a estudiantes involucrados en protestas propalestinas en universidades del país. Además, se ha frenado la emisión de nuevos visados mientras se implementan revisiones más estrictas a la actividad en redes sociales de quienes los solicitan.






