A 100 días de la detención arbitraria de Rafael Tudares Bracho, su esposa, Mariana González de Tudares, hija de Edmundo González Urrutia, exigió este jueves justicia y libertad para su esposo.
En un comunicado, denunció la “desaparición forzada” de su esposo y aseguró que, a pesar del dolor, mantiene viva la esperanza de reencontrarse con él. «Cada día sin Rafael es una carga pesada y dura, pero en medio de la oscuridad, su recuerdo brilla en mí como una luz que me ha guiado», expresó en el texto.
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«Todos los familiares de víctimas de desaparición forzada y detenciones arbitrarias llevamos el peso de una cruz, de incertidumbre y dolor, pero también la esperanza de que la verdad y la libertad prevalecerán», afirmó Mariana González en su pronunciamiento.
En su mensaje, la esposa de Tudares Bracho reafirmó que la fe ha sido un pilar fundamental en su lucha diaria. «No puedo dejar de pensar en cómo Jesús, a pesar de su dolor, nunca perdió la fe y nunca dejó de luchar por lo que es justo», destacó, subrayando que se aferra a esa misma esperanza para conocer el paradero y estado de su ser querido.
A 100 días de la desaparición forzada de la que es víctima mi esposo Rafael Tudares Bracho, me permito expresarme en un nuevo comunicado en el que comparto mis sentimientos y reflexiones con motivo de todo lo que representa y nos recuerda estos días de Semana Santa: pic.twitter.com/b6Iav27bK0
— Mariana Gonzalez de Tudares (@MarianaGTudares) April 17, 2025
La hija de Edmundo González también alzó su voz en nombre de “todos los familiares de víctimas de desaparición forzada y detenciones arbitrarias”, en Venezuela, y pidió claridad en los casos. «No podemos permitir que el silencio y la ausencia nos consuma. Exigimos justicia, dignidad, verdad y que aparezcan con vida quienes, como Rafael, todavía no han aparecido», sostuvo.
De igual manera, hizo un llamado a no claudicar en la búsqueda de la verdad. «Sigamos luchando juntos, teniendo presente que la fe y la memoria son nuestras mejores herramientas para alcanzar la verdadera justicia y libertad», concluyó.






