La administración de Nicolás Maduro calificó como un «nuevo crimen de agresión» las nuevas sanciones impuestas por el Departamento de Estados de Estado Unidos contra 16 funcionarios oficialistas, miembros del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), el Consejo Nacional Electoral (CNE), entre otros organismos venezolanos.
Por medio de un comunicado, el oficialismo rechazó la acción del organismo estadounidense, asegurando que «son medidas ilegítimas e ilegales a un grupo de funcionarios de Estado».
#AHORA | "Nuevo crimen de agresión", así calificó la administración de Nicolás Maduro las nuevas sanciones del Departamento de Estado de Estados Unidos contra 16 funcionarios venezolanos.
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— VPItv (@VPITV) September 12, 2024
A su juicio, esto demuestra «el total desprecio (de EE. UU.) por el derecho internacional, la autodeterminación de los pueblos y la voluntad democrática de los venezolanos».
«Poco se puede esperar de la potencia más hostil y sanguinaria que ha conocido la humanidad, la responsable de millones de asesinatos en el mundo con socios genocidas y un historial de indiferencia por las necesidades de sus propios ciudadanos», se lee en el escrito publicado en el perfil de la red social Instagram del canciller, Yván Gil.
El Departamento del Tesoro sancionó a 16 personas «afines a Maduro», entre ellos a los magistrados Fanny Márquez, Inocencio Figueroa, Malaquías Gil Rodríguez y Juan Hidalgo, así como al fiscal Luis Ernesto Duéñez, quien emitió la solicitud de arresto contra el opositor Edmundo González Urrutia.
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También sancionó al secretario general en funciones del CNE, Antonio José Meneses; así como al comandante estratégico operacional de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), Domingo Hernández Lárez; y el comandante de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB), Elio Estrada, a quienes acusa de reprimir a la población.
Bajo estas sanciones, quedan bloqueadas todas sus propiedades y activos personales en Estados Unidos y se les prohíbe realizar transacciones financieras.






