Jefferson Savarino se convirtió en el segundo jugador de Venezuela en levantar la Copa Libertadores. El mediocampista ofensivo del Botafogo fue parte del equipo que venció 3-1 al Atlético Mineiro en una final apasionante disputada este sábado en el Estadio Más Monumental de Buenos Aires, en Argentina.
Apenas habían transcurrido segundos cuando Gregore, de Botafogo, cometió una infracción contra Fausto Vera y su equipo quedó con 10 jugadores.
Luiz Henrique abrió el marcador, seguido por Alex Telles y Júnior Santos, que sellaron la victoria con goles para el Botafogo. Por el lado del Galo, Eduardo Vargas descontó, pero no fue suficiente para revertir la historia.

Savarino, quien había llegado a Botafogo como una de las apuestas importantes de esta temporada, tuvo un papel destacado a lo largo de la competencia. Su versatilidad en ataque y su capacidad para generar peligro en el área rival lo convirtieron en una pieza clave del equipo campeón.
Este logro lo coloca en el selecto grupo de futbolistas venezolanos que han disputado una final de Copa Libertadores, siendo apenas el cuarto en lograrlo y el segundo en consagrarse campeón, tras Alejandro Guerra en 2016 con Atlético Nacional.






