El Ejército israelí informó este domingo 20 de julio que sus tropas realizaron disparos de advertencia contra una multitud de palestinos que se había congregado en el norte de la Franja de Gaza en espera de camiones de ayuda humanitaria. El ataque, según fuentes médicas y autoridades sanitarias en el enclave, dejó al menos 60 muertos y unos 150 heridos.
“Hoy se identificó una concentración de miles de gazatíes en el norte de la Franja de Gaza. Las tropas de las FDI en la zona realizaron disparos de advertencia para eliminar una amenaza inmediata que se les presentaba”, indicó el Ejército en un comunicado oficial sobre el tiroteo ocurrido cerca del puesto militar de Zikim, en la zona de Beit Lahia.
También puedes leer: Irán e Israel aceptan alto al fuego impulsado por Trump tras 12 días de tensión
El mismo documento señala que el Ejército israelí está “examinando lo sucedido”, aunque una “revisión inicial” no coincide con la cantidad de víctimas reportadas por autoridades palestinas, quienes basan sus cifras en registros de hospitales, morgues y testimonios presenciales.
Según testigos y fuentes médicas, miles de palestinos se acercaron desde tempranas horas al puesto de control tras difundirse la información de que llegarían camiones con harina. Al menos cinco de estos vehículos fueron saqueados, momento en el que los soldados israelíes abrieron fuego.
Al menos 37 cuerpos llegaron al Hospital Al Shifa, en la ciudad de Gaza, mientras otros 19 cadáveres fueron trasladados a la Clínica Sheikh Radwan. Testigos informaron que aún quedaban unos 50 cuerpos en las calles de Beit Lahia, por lo que se estima que el número total de víctimas podría aumentar.
Además, dos cuerpos fueron ingresados en el Hospital de Campaña Al Saraya, que recibió al menos 120 heridos, muchos de ellos en estado crítico, según la portavoz de la Media Luna Roja Palestina, Nebal Farkash. Otros dos cadáveres fueron registrados en la morgue del Hospital Baptista al Alhi, según una fuente médica local.
Este nuevo episodio ocurre en medio de la crítica situación humanitaria que vive Gaza desde el inicio del conflicto, con severas restricciones al acceso de alimentos, medicamentos y combustible, y con un sistema hospitalario al borde del colapso.






