El presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó que dos figuras clave de su primera administración, Mike Pompeo y Nikki Haley, no formarán parte de su nuevo equipo de gobierno.
En una publicación en Truth Social, Trump hizo pública la decisión de no invitar a estos colaboradores a unirse a su próximo gabinete.
El anuncio generó sorpresa, especialmente en el caso de Pompeo, quien fue secretario de Estado durante el primer mandato de Trump. Su reincorporación parecía probable, pero el líder republicano dejó claro que no será parte de su próxima administración.
Por su parte, Nikki Haley, exgobernadora de Carolina del Sur y embajadora ante las Naciones Unidas (ONU), también quedó fuera del próximo gabinete. La exfuncionaria, quien se mantuvo en la contienda de las primarias republicanas más tiempo que otros rivales, finalmente cedió en favor de Trump.
El presidente electo también aprovechó la ocasión para expresar su gratitud hacia ambos exfuncionarios: «Disfruté y aprecié mucho trabajar con ellos anteriormente, y me gustaría agradecerles por su servicio a nuestro país», escribió.






