El reconocido cineasta, Woody Allen indicó durante una entrevista para un diario español, que no le daba importancia a que algunas personas lo recordaran como un pedófilo y lo acusaran de agredir sexualmente a su hija, Dylan y también por haber contraído matrimonio con la hija adoptiva de su exesposa, Mia Farrow, con quien mantuvo una relación entre 1979 y 1992. Sin embargo, aclaró que se casó con Soon-Yi Previn, cuando apenas tenía 22 años de edad.

Allen, escribió hace poco un libro aurobiofráfico llamado “A propósito de nada”, detallando su vida y su camino dentro del séptimo arte.

“Básicamente, soy un hombre feliz que lleva 22 años junto a mi esposa Soon-Yi.Tenemos dos hijas preciosas que ya van a la universidad, tengo buena salud y he pasado una vida entreteniendo a la gente. He tenido mucha suerte. Podría morirme ahora mismo, hablando con usted, y no pasaría nada. Unos me recordarán como un pedófilo, aunque sea falso, y otros como un cineasta que les entretuvo, ¿qué más da?”, dijo el cineasta de 84 años de edad.

Respecto a las declaraciones de su hija, Dylan actualmente con 34 años, quien lo acusa por haberla violado, Allen aseguró que fue sometida “a un lavado de cerebro”.

Farrow ha llevado por décadas acusasiones contra Allen asegurando que abusó de su hija, Dylan, hecho que él niega de forma rotunda y cree que esto no es más que una jugada de su ex como venganza, incluso aseguró que Mia, había filmado a Dylan con siete años, desnuda por varios días para enseñarle que decir.

“No hice ningún esfuerzo porque creí que la verdad se impondría, pero no ha sido así. Una buena historia, cierta o falsa, se impone a todo”, apunta el cineasta, quien agrega que pese a todo las autoridades rechazaron las acuasaciones tras investigaciones que lo absolvieron. Cuenta que hasta se sometió a un detector de mentiras, mientras que Farrow no quiso hacerlo.

El director venezolano, Mario Pagano ganó tres de los galardones más importantes en el Festival Internacional de Cine de Acción de España, con el filme Backseat Fighter.

La historia narra la vida de Mark, un policía infiltrado que se esconde en el mundo de peleas clandestinas de una misión secreta que salió mal. Mark conoce a Bull, un manager de luchadores que lo apadrina para que pueda ganarse la vida peleando al margen de la ley. Mark en el camino se encuentra a Sandy, una hermosa prostituta y un alma perdida como él. Ambos emprenden un viaje juntos y la química nace entre ellos.

“Estos premios son para mí el reconocimiento de cuatro años involucrado  en mi ópera prima con este largometraje. Es también un incentivo para continuar contando las historias que quiero contar. La influencia del cine de acción  del que me alimenté, cinematográficamente en los años ochenta, se ve reflejada en la temática y la puesta en escena arriesgada que hice, al ser una película que no sucede en España pero sí está filmada y financiada en este país”, señaló el criollo.