El estreñimiento tiene múltiples causas y una de ellas puede ser la diabetes mellitus. Así lo indicó el gastroenterólogo, César Louis.

El experto explicó que ambos padecimientos se relacionan entre sí por una condición de neuropatía autonómica que sufre el paciente diabético, en la que se encuentran afectadas las funciones del cuerpo, debido a un deterioro del sistema nervioso autónomo.

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“Los síntomas de esta afección (la neuropatía autonómica) tienen que ver con la presión arterial, la frecuencia cardíaca, la sudoración, el movimiento del intestino, de la vejiga y la misma digestión. Entonces la evolución de la diabetes puede afectar la función intestinal y es típico ver un intestino que se mueve muy lento y que puede producir estreñimiento, como una complicación más de esta enfermedad metabólica mal tratada“, señala Louis.

El médico afirmó que los medicamentos indicados a los diabéticos, como los hipoglucemiantes orales y la insulina, son tratamientos con pocos efectos adversos y, en contados casos, causan problemas gastrointestinales, como la diarrea y no la constipación.

El doctor César Louis aseguró que al menos 50% de las mujeres embarazadas sufre de estreñimiento, por el estado de gravidez y el nivel de las hormonas durante la temporada de gestión.

“El estreñimiento es la disminución de la frecuencia evacuatoria y/ola dificultad en el pasaje de las heces. Esta dificultad incluye el esfuerzo defecatorio, la sensación de evacuación incompleta, la sensación de bloqueo y el uso de maniobras digitales por heces duras. Una de cada dos embarazadas sufre de estreñimiento y es porque las hormonas hacen que los procesos sean más lentos en el tracto digestivo. Eso ocurre por la secreción de la progesterona, que es la hormona más alta durante éste período», explicó.

Otros factores como el tipo de alimentos que se consumen también influye en el estreñimiento. «Incluso cuando le mandan a consumir el hierro, porque tiene o se quiere prevenir la
anemia, se puede provocar el estreñimiento, pues su consumo hace que las heces sean más duras», dijo el experto.

Recomendó que a las embarazadas que padecen de fisura anal y la enfermedad hemorroidal aplicar intervenciones no farmacológicas como cambiar la dieta diaria, aumentar el consumo de fibra, de líquidos, hacer ejercicio y, si no es suficiente, usar laxantes o lubricantes con estricta supervisión.