Durante la 76° Asamblea anual de la Federación de Cámaras y Asociaciones de Comercio y Producción de Venezuela (Fedecámaras), el expresidente de Colombia, Juan Manuel Santos, tuvo una participación especial donde fijó su posición con respecto a la transición de gobierno en Venezuela. “Las diferencias internas dentro de la oposición déjenlas para después y pónganse de acuerdo en lo fundamental, porque de otra forma nunca van a poder negociar exitosamente una transición como a Venezuela le conviene”, recomendó.

Además, el exmandatario explicó que para que se llegué a lograr una transición en el país se necesita “mucha paciencia, mucho liderazgo y requiere también de mucha generosidad”.

Por otro lado, Santos explicó que uno de los costos y errores que hubo durante el proceso de paz del 2017 fue la impunidad. “Siempre habrá gente insatisfecha (…) En caso colombiano, fue la primera vez que se aplicaba el Estatuto de Roma y negociamos bajo su parámetro de poner a las víctimas en el centro de la solución del conflicto”, contó mientras relataba que la justicia transaccional es “difícil” de asimilar para quienes están acostumbrado a una “justicia cognitiva”.

“Hacer populismo con esa impunidad es muy fácil, pero es inevitable. ¿Cómo es posible que Uribe este preso y Timochenko este libre y la FARC en el Congreso? Son cosas totalmente distintas, pero producto de un acuerdo de paz. El hecho que ellos estén en el Congreso es un precio muy pequeño frente de los costos de haber continuado una guerra con la guerrilla más vieja del continente”, señaló.

Asimismo, hizo referencia con el evento de consulta pública del Plebiscito del 2016 y reconoció que fue un error de su parte realizarlo. “Lo hice para aplacar los ánimos, porque los opositores del proceso empezaron a inventarse sobre qué tipo de acuerdo íbamos a hacer, qué íbamos a entregar el país al comunismo, que íbamos a nacionalizar todas las propiedades privadas, todo este tipo de cuentos. Yo dije que íbamos someter esto para que el pueblo colombiano tome la última palabra (…) La gente votó con miedo”.

Para ver esta entrevista completa, haz click en el siguiente enlace.

Tres ciudadanos estadounidenses que estuvieron secuestrados durante cinco años por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), se acercaron a la obtención de casi $318 millones que pertenecen a Samark López, empresario venezolano sancionado por el Departamento del Tesoro en 2017, luego de que la Corte Supre de Justicia rechazara una apelación de López.

Lea también: Guaidó aseguró que la administración de Maduro fue golpeada “con fuerza”

De acuerdo al periodista de AP, Joshua Goodman, la Corte Suprema se negó a escuchar una apelación de emergencia de López, sobre una orden de un tribunal federal, a que entregara inmediatamente $ 53 millones de las cuentas bancarias estadounidenses previamente incautadas al empresario.

Sin embargo, los abogados defensores dicen que hay poca evidencia que conecte directamente a López con los rebeldes que mantuvieron a los tres estadounidenses en cautiverio.

Aniel Max Guggenhein, suiza, y José Iván Alburneque Matías, brasileño, son el matrimonio que el ejército de Colombia liberó del grupo “Dagoberto Ramos”, disidentes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), quienes mantenían secuestrados desde hace tres meses a la pareja de turistas en una zona rural del departamento del Cauca.

Lea también: Italia registró casi 50 muertes y más de 260 nuevos casos de covid-19 en las últimas 24 horas

Los guerrilleros exigían un millón de dólares a cambio del rescate, pero fueron liberados tras casi cien días de cautiverio gracias a una operación del cuerpo militar.

Paralelamente, la cabo del ejército Nubia Alejandra López Correa, de 23 años, secuestrada el 7 de junio por el Ejército de Liberación Nacional (ELN), también fue rescatada.

El Departamento de Estado de Estados Unidos anunció este jueves la recompensa de 10 millones de dólares por la captura o información sobre Jesús Santrich e Iván Márquez, dos de los cabecillas de las extintas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

Lea también: Manifestantes demandaron a Indianápolis por uso de gas lacrimógeno

Santrich de 53 años y Márquez de 64 años, cuyos nombres reales son Seuxis Hernández Solarte y Luciano Marín Arango, fueron acusados de “narcoterrorismo” por la justicia estadounidense.

Ambos guerrilleros integran la facción de las FARC que rechazó el Acuerdo de Paz de 2016 con el gobierno de Juan Manuel Santos.

El Departamento de Estado de EEUU, ofrece una recompensa de 10 millones de dólares por la captura de dos exjefes de la guerrilla colombiana, FARC, Jesús Santrich e Iván Márquez, tras ser acusados de “narcoterrorismo” por la justicia estadounidense.

Te puede interesar: #Mundo | EEUU sancionó a empresas mexicanas por vínculos con administración de Maduro

El departamento anunció esta recompensa a cambio de cualquier información que permita arrestarlos y/o condenarlos.

Por Márquez, ya habían ofrecido hasta cinco millones de dólares. Sin embargo, este jueves duplicaron la cifra.

Márquez, de 64 años, y Santrich, de 53, integran la facción de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) que rechazó el Acuerdo de Paz de 2016 durante el mandato de Juan Manuel Santos.

El jefe de la agencia antidrogas DEA, Timothy Shea, indicó que las FARC, disueltas luego de la firma de la paz en 2016, se habían asociado con las “élites venezolanas” para financiar sus actividades con la venta de narcóticos.

“La DEA y nuestros socios están comprometidos a desmantelar organizaciones narcoterroristas como las FARC y los regímenes políticos corruptos que las apoyan”, dijo Shea.

Mediante un comunicado, el partido político FARC, indicó este jueves que la llegada a Colombia de una brigada del Ejército de Estados Unidos forma parte de “un plan para desestabilizar la paz regional y agredir militarmente a Venezuela”.

Lea también: Iván Duque anunció la extensión de la cuarentena en Colombia hasta el 30 de junio

El partido político, nacido por la desmovilización de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, calificó de “alarmante noticia” la información publicada este miércoles por la embajada de EEUU en Bogotá, sobre la llegada de la Brigada de Asistencia de Fuerza de Seguridad (SFAB, por sus siglas en inglés), a comienzos de junio, para apoyar la lucha contra el narcotráfico.

El partido, conformado por exguerrilleros, considera que esta situación es “un plan de desestabilización de la paz del continente” y vincula la llegada de la SFAB con un supuesto plan militar del presidente estadounidense, Donald Trump, contra el régimen de Nicolás Maduro.

El ejército de Colombia informó que ha incautado más de media tonelada de cocaína a un grupo de disidentes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en una zona del departamento del Arauca, ubicada al este del país, la cual tenía como destino Estados Unidos y con un costo en el mercado ilegal de al menos 40 millones de dólares.

Te puede interesar: Embajada (E) de Venezuela en Colombia invitó a participar en la Conferencia Internacional de Donantes

Las autoridades aseguraron que es el decomiso más grande que han realizado recientemente.

El general del ejército y comandante de la zona, Jairo Fuentes, detalló que luego de realizar las respectivas investigaciones, se detectaron cinco contenedores plásticos con 516 kilogramos de la droga y tenía como destino carteles mexicanos y posteriormente Estados Unidos.

La incautación se realizó cerca a la población de La Becerra, al sur de Arauca, y fue entregado a la Fiscalía General.

El embajador (E) de Venezuela en Estados Unidos, Carlos Vecchio, afirmó que la comunidad internacional debe actuar unificada con el objetivo de impulsar un Gobierno de Emergencia Nacional en el país y salir de la administración de Nicolás Maduro.

“La comunidad internacional debe actuar unificada (…) garantizar que un Gobierno de Emergencia Nacional asuma las riendas de Venezuela”, expresó Vecchio en un comunicado.

Lea también: Francia rechazó suspensión de servicios básicos a su embajada en Venezuela

El representante de la Presidencia (E) también acusó a la administración socialista de colaborar con grupos guerrilleros activos como los son el Ejercito de Liberación Nacional (ELN) y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), recordando las órdenes de búsqueda e investigaciones que se realizan en el Departamento de Estado de EEUU sobre este tema.

Vecchio

El Ejército de Liberación Nacional (ELN) y las disidencias de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) fueron acusadas por parte de la Fiscalía General de ese país por organización motines en varios centros penintenciarios el 21 de marzo.

Los hechos dejaron 23 muertos y varios heridos

Asimismo, la Fiscalía señaló que los líderes de ambos grupos insurgentes estaban involucrados. Henry Castellano, mejor conocido como “Romaña”, habría sido el autor de “los desórdenes que se presentaron en las cárceles”, siendo la prisión La Modelo de Bogotá la más cruenta, dejando hasta 91 heridos entre reos y personal.

El fiscal general de Colombia, Francisco Barbosa, aseguró que habrán dos investigaciones: las víctimas de aquellos ataques y la responsabilidad de los ataques detrás de los motines. Por esta razón, también se anunció la excarcelación de 10 mil reos en marco de la pandemia del nuevo coronavirus, Covid-19.

Tras ser incluido en una lista realizada por el Departamento de Defensa de Estados Unidos, Cliver Alcalá Cordones, mayor general (M/G) de las Fuerzas Armadas de Venezuela, se entregó a las autoridades de Inteligencia de Colombia -en donde se encontraba huyendo del régimen de Maduro- y estos a su vez lo extraditaron a Estados Unidos, en donde será procesado por crímenes ligados al narcotráfico en la región.

Conocido militar que ha colaborado en los gobiernos  de Hugo Chávez y luego Nicolás Maduro, Alcalá reconoció recientemente que ejecutaba un plan para “liberar al país” del régimen chavista.

En colaboración con el presidente (E) Juan Guaidó, su asesor político Juan José “J.J.” Rendón y asesores estadounidenses (no precisó nombres), aseguró que buscaría ingresar armas a Venezuela para asesinar a Maduro y al descrito como el número 2 del régimen, el vicepresidente del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), Diosdado Cabello.

¿Quién es Cliver Alcalá? Sus inicios

Era el año 1992 y Venezuela se encontraba en medio de una recesión económica. Había no solo descontento social, sino político y militar. En ese contexto, un basto grupo de militares en diferentes partes del país, intentó a través de las armas dar un golpe de Estado contra el para entonces presidente de la República, Carlos Andrés Pérez.

Recomendado: Estos son los documentos con las acusaciones formales contra el régimen

En ese contexto es que se menciona el nombre del joven Cliver Alcalá, graduado de la Academia Militar y en ejercicio, quien desde el estado Carabobo participó en la fracasada intentona golpista.

Así como el resto de militares, fue arrestado y posteriormente liberado durante el gobierno de Rafael Caldera. Participó activamente con Chávez en el recorrido por toda Venezuela para promover su idea política. Una vez éste se hizo con el poder en 1998, Alcalá se incorporó a su guardia y paso a ser un edecán más del presidente.

Saltó con más fuerza a la palestra pública cuando en 2002, luego del golpe de Estado contra el presidente Hugo Chavéz, encabezó la intervención a la Policía Metropolitana (PM), bajo la jurisdicción de Alfredo Peña, alcalde de Caracas.

Escalando en el poder

Habiéndose ganado la aprobación del máximo líder del movimiento socialista o “revolución”, Alcalá escaló peldaños a lo interno del gobierno de Chávez.

Mientras en las Fuerzas Armadas fue ascendiendo hasta llegar al grado de M/G, fue puesto a cargo de la Guarnición de Valencia, en el estado Carabobo, en el 2008. Un año más tarde, se le otorgaron poderes sobre la Guarnición de Maracay, en Aragua, región estratégica para Chávez desde el golpe del 92.

Relación con la guerrilla, narcotráfico y señalado por Estados Unidos

Hugo “El pollo” Carvajal, quien fungía como jefe de la Inteligencia Militar, y Alcalá fueron señalados por el ministerio de Defensa de Colombia como los “hombres de confianza” de Hugo Chávez para la entrega de cinco lanzacohetes AT-4 de fabricación sueca a un batallón de las guerrillas Fuerzas Revolucionarias de Colombia (FARC).

El material militar tenía como procedencia las Fuerzas Armadas de Venezuela y fueron conseguidos en el frente 43 de las FARC. Adicional a ésto, en la computadora de Raúl Reyes, comandante de la guerrilla que fue dado de baja a mediados de 2008, se encontraron correos electrónicos en el que se demuestra que los misiles fueron facilitados al grupo irregular con ayuda de Carvajal y Alcalá.

En 2011, fue incluido en una lista del Departamento de Defensa de Estados Unidos para abrir una investigación por sospecha de narcotráfico. Junto con él, también fueron mencionados el ministro de Defensa de Chávez, Henry Rangel Silva, y quien era presidente de la Asamblea Nacional (AN), Diosdado Cabello.

Más información: ¿Recapacitó López Obrador? Presidente de México llamó a quedarse en casa para evitar COVID-19

El exmagistrado del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), Eladio Aponte Aponte, fue la principal prueba para que el ministerio estadounidense hiciera esta lista. Luego de ser desterrado por el chavismo por sus revelaciones de corrupción y relaciones con la guerrilla, señaló a Alcalá como uno de los hombres que intermediaban por Chávez con grupos irregulares, además de manejar operaciones de tráfico de drogas.

Rompimiento con el chavismo

Durante años mantuvo un perfil discreto ante los medios de comunicación, y de esta forma ocurrió el cambio de liderazgo en el chavismo: falleció ejerciendo la Presidencia Hugo Chávez y Nicolás Maduro ganó de forma polémica las elecciones de 2013. Tras esto, fue nombrado comandante general de la Región de Defensa Integral en Guayana (REDI-Guayana).

En 2016, cuando la AN de mayoría opositora impulsó un ‘referendum revocatorio’ contra Maduro ante una crisis económica que se agudizaba cada vez más, Alcalá emitió una carta a medios de comunicación en el que trataba de explicar los paralelismo entre la situación de ese año y la de 1992, cuando fue dado el golpe de Estado.

“¿Por qué insurgimos? (…) ¿Acaso no hay más pobreza y exclusión social en 2016 que en 1992? ¿Los niveles de corrupción no han superado con creces a los existentes en los años previos a aquella insurgencia militar? ¿No ocurre un Caracazo todos los días en todas partes del país?”, manifestó en el escrito.

Tras ésto, fue relevado de sus cargos militares y políticos, además de pasar al retiro. Fue principal foco de ataque de Diosdado Cabello, quien aseguró que a Alcalá el gobierno de Estados Unidos o el “imperio” lo estaba financiando para decir “mentiras contra la revolución”.

Exilio en Colombia y planes de magnicidio

Se desconoce la fecha en que Alcalá, acusado de corrupción por el régimen de Nicolás Maduro y cada vez más señalado por los órganos de Justicia leales a él, estableció su residencia en Colombia.

Lea también: Guaidó desconoció tener alguna relación con Clíver Alcalá

A mediados de marzo de 2020 fue incautado en la ciudad colombiana de Barranquilla un vehículo con un arsenal de armas y municiones. Las investigaciones señalaron que el envío fue realizado por el M/G retirado, quien días después admitió ser el autor del envío que tenía como presunto destino Venezuela.

Explicó que había logrado un acuerdo con el presidente (E) Juan Guaidó, un grupo de asesores estadounidenses y JJ Rendón, para que las armas fueran facilitadas a un grupo insurgente en Venezuela, el cual calificó de “patriotas” y que intentarían un magnicidio contra la “cabeza de la dictadura”, refiriéndose a Maduro.

Posterior a esta confesión a medios de comunicación y en sus redes sociales, Alcalá se entregó a la Inteligencia colombiana, quienes a su vez lo entregaron a las autoridades norteamericanas en ese país. En Estados Unidos enfrentará cargos de narcotráfico y terrorismo.