Mediante un rueda de prensa virtual, Carolina Girón, directora del Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP) ofreció una actualización sobre las muertes en los centros de reclusión del país.

En el período entre enero y septiembre de 2020, «se duplicaron la cantidad de muertos en comparación con el año pasado», con un total de 314 fallecidos en las cáceles de Venezuela.

Según Girón, de este número, 168 murieron por problemas de salud, específicamente por complicaciones derivadas de la desnutrición, enfermedad que «está haciendo estragos en la población penitenciaria».

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«Al encontrarse en cuadros de desnutrición, es normal que los presos se contagien de tuberculosis, por ejemplo, enfermedad que se agrava por la falta de atención», aseguró la presidenta.

En 2019, el OVP registró 223 muertes entre calabozos y prisiones, 111 de ellas por problemas de salud.

Con respecto a las ubicaciones de los fallecidos, 218 presos perecieron en cárceles (121 de ellos por problemas de salud), mientras que 96 fallecieron en calabozos policiales (47 por salud).

«A los centros penitenciaros no están llegando los alimentos en cantidades adecuadas (…)Los familiares se tienen que hacer cargo de la alimentación y cuidado de sus presos, siendo ésta una tarea que le corresponde al Estado», indicó Girón.

Carolina Girón, directora del Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP), informó que al menos 46 reclusos del Centro de Formación Hombre Nuevo Libertador y del Internado Judicial de Tocuyito, en el estado Carabobo, han fallecido en lo que va de 2020, en su mayoría por desnutrición.

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“En Tocuyito desde el inicio de la cuarentena, se prohibió las visitas, además del ingreso de alimentos que semanalmente los familiares llevaban a sus internos. Esto, además de la mala y escasa comida que el Ministerio del Poder Popular para el Servicio Penitenciario suministra a los privados de libertad, ha generado una ola de fallecimientos, que cada día crece más”, informó Girón mediante un comunicado de prensa.

Las últimas víctimas de estos recintos penitenciarios fueron identificadas como Leanny Barrios, fallecido el 21 de julio; Carlos Carrasco, cuyo deceso se reportó el 27 de julio; Miguel Sandoval, el 24 de julio; Josme Durán, el 4 de agosto; y José Gregorio Cedeño, fallecido el 4 de agosto.

En una rueda de prensa ofrecida este martes por Carolina Girón, directora del Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP), se informó sobre la situación de las cárceles en el país en el año 2019, destacando que «el hacinamiento está por el orden del 167,66%».

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«Tenemos una capacidad instalada de 26.238 cupos, pero una población reclusa es de 43.992 personas», indicó Girón, quien también aseguró que «todavía no ha habido un plan de descongestionamiento de los calabozos”

«Se han dado varios traslados desde calabozosos policiales, pero la cifra es muy poca para descongestionar los mismos. La Zona 7, en Boleíta, es un caso preocupante, porque allí hay casi 1.000 presos, eso es prácticamente una cárcel», informó la directora.

Girón además informó sobre el retardo procesal, «más de la mitad de las personas presas en los centros penitenciarios, con un 61%, están en proceso, es decir, gozan del principio de que son inocentes hasta que tengan una sentencia firme que declare culpabilidad y tiempo de condena”.

El Observatorio Venezolano de Prisiones denunció a través de su cuenta Twitter la muerte de dos nuevos reos por tuberculosis y desnutrición los cuales “se suman a una larga lista de víctimas por la desidia que azota a los presos venezolanos”.

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Según la ONG, el primero de los fallecidos era Gabriel Pérez Navarro, de 24 años, quien se encontraba recluido en la cárcel de Tocuyito y murió en la Ciudad Hospitalaria Enrique Tejera en Valencia, estado Carabobo.

La segunda víctima anunciada por el Observatorio fue Ramón Carvajal (60), quien se estaba preso en el Centro de Formación del Hombre Nuevo El Libertador, el cual también murió al ser ingresado en el mismo centro hospitalario.

El Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP) publicó un informe sobre la situación de los calabozos policiales en el país durante 2019, lugares donde, según lo estipulado por la ley venezolana, las personas privadas de libertad deben permanecer un máximo de 48 horas en estos recintos.

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Según el informe, se registraron 191 muertos (104 de ellos en hechos violento y 87 por condiciones de salud), 128 heridos y 449 presos fugados. También, 2.426 privados de libertad hicieron huelga de hambre en modo de protesta, mientras que 554 se unieron en huelga de sangre. 45,55% de los fallecidos por enfermedad, padecían de desnutrición o tuberculosis.

«El Ministerio de Servicios Penitenciarios no autoriza los traslados a las cárceles, lo que ha contribuido a que el sistema colapse de tal manera que en un área con capacidad instalada para 20 personas, actualmente sobreviven más de 100 presos en condiciones inhumanas y en flagrante violación a sus derechos humanos», informó el comunicado.

 

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La ministra de Servicios Penitenciarios de la administración de Maduro, Iris Varela, señaló que los directores y custodios de los centros de reclusión penal cuentan con la orden de no salir ni entrar de prisión, por lo que aseguró que no sería necesario invertir recursos en pruebas para éstos.

«No es necesario invertir recursos en las pruebas contra la COVID-19 en la población privada de libertad mientras estén cumpliendo con las normas que hemos diseñado», dijo Varela en entrevista radial.

Puntualizó que las medidas sanitarias se han estado cumpliendo en centros de detención y cárceles. «Si ellos relajan esas normas y producto de eso alguien resulta afectado, tendrán consecuencias hasta penales».

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Varela aseguró que casos pueden venir de afuera

Ha dejado en claro que desde el ente que dirige se ha dado luz verde a un canal para la atención de los nuevos ingresos, asegura que éstos antes de ser trasladados a otras áreas deben cumplir con una cuarentena interna. Sostiene que “los casos que se puedan presentar es porque alguien lo trae de afuera, una visita”.

El director del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec), Norberto Mujica, informó el viernes que existe un brote del nuevo coronavirus dentro de la prisión Villavicencio que ha dejado tres muertes y 20 contagios.

Por esta razón, 1.700 privados de libertad se encuentran en aislamiento total para así evitar el aumento de la propagación de la enfermedad. Asimismo, las personas de tercera edad y los enfermos crónicos se encuentran en una sala aparte.

La ministra de Justicia, Margarita Cabello, aseguró que se llevará a cabo una investigar para determinar si se rompieron los protocolos de la prisión.

Ante la prohibición de visitas en todos los penales de país ante la cuarentena por el covid-19, los familiares de los presos de Tocuyito expresaron este jueves su preocupación por la falta de información acerca de sus seres queridos, según alertó el Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP).

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Más de 1.500 presos son los ciudadanos que permanecen incomunicados de sus familiares en el Centro de Formación del Hombre Nuevo El Libertador, en el estado Carabobo.

Ninguno se ha comunicado, no sabemos si están bien, qué están comiendo, si los han atendido, cómo están los enfermos. Estoy segura de que ellos quieren saber de nosotros también, eso los desespera. Queremos y tenemos derecho a saber de ellos”, confesó uno de los parientes.

De acuerdo al OVP, en el lugar no existen controles sanitarios para evitar la propagación del covid-19, lo que genera temor entre los detenidos.