Al menos 10 niños murieron y tres están en «situación desconocida», luego de que este lunes se incendiara un dormitorio, en un internado de Kagera, Tanzania.

La información fue divulgada por fuentes oficiales, que explicaron que el fuego arrasó con uno de los cuartos de la institución.

Le puede interesar: #Mundo | Protestas en Bogotá se mantuvieron durante el fin de semana

«Cincuenta alumnos sobrevivieron y han sido reubicados», según indicó el comisionado del distrito de Kagera, Rashid Maimu.

Los niños fueron acogidos por vecinos, policías y el cuerpo de bomberos. Hasta el momento, se desconoce la causa del incendio.

El presidente de Tanzania, John Magufuli, ofreció esta semana unas duras declaraciones contra la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la pandemia del nuevo coronavirus Covid-19, resaltando que no confía en los datos establecidos en su país por presuntas irregularidades en los test para confirmar si las personas portan realmente el virus.

Lea también: Turismo internacional podría caer hasta 80% este año

El mandatario decidió engañar al laboratorio nacional encargado de hacer estar pruebas y más aún, a la OMS, enviando pruebas de verificación de Covid-19 de una cabra, una papaya y una codorniz, las cuales, de manera muy extraña dieron positivo a la enfermedad pandémica.

“Enviamos una muestra de una papaya a la que le pusimos el nombre de Elizabeth Ane, una mujer de 26 años, esta papaya dio positivo por coronavirus, el líquido que se encuentra dentro de la papaya dio positivo”, expresó el mandatario.

El hecho generó una respuesta en las redes sociales poniendo en duda la funcionalidad de la prueba que ha detectado millones de casos en todo el mundo. Ante esta situación, la OMS negó las quejas por parte del mandatario africano, resaltando que no tienen manera de confirmar lo que dice.

«Estamos convencidos de que las pruebas (…) no están contaminadas por el virus (…) No estamos de acuerdo con la opinión de Magufuli”, expresó el director de la OMS para África, Matshidiso Moeti.

Los encargados de la Zona de Conservación de Ngorongoro, en Tanzania, anunciaron este sábado el fallecimiento de Fausta, la rinoceronte más vieja del mundo, a sus 57 años.

Los expertos explicaron que fue encontrada en 1965 en un cráter de Ngorongoro cuando tenía cuatro años y en el 2016 fue trasladada a un refugio. «Su salud empezó a empeorar en 2016 cuando tuvieron que dejar el animal en cautiverio tras ser atacado por hienas y sufrir heridas graves», señalaron.