Investigadores del Centro de Integración de Datos y Conocimiento para la Salud (Cidacs) de Brasil descubrió un nuevo origen del virus zika, que actualmente está circulando en la nación. Los resultados fueron publicados en la revista Journal of Infectious Diseases.

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El descubrimiento fue gracias a un sistema de vigilancia de detección de subtipos de virus que estudia el proceso genético de microorganismos y que están disponibles para todo el público.

Luego de haber estudiado 248 microorganismos que fueron hallados en Brasil, los expertos pudieron notar que hasta el año 2018, más del 90 % de esta enfermedad era camboyano. No obstante, el año pasado fue modificado y más del 89 % de sus genéticas eran de tipo Micronesia.

Según un estudio, hay dos tipos de zika, está la asiática y la africana, esta respectivamente, sorprendió a los científicos con su presencia en Brasil.

EFE.- La prevalencia de casos de infección del virus del Zika en Latinoamérica está descendiendo, a pesar de que la región se encuentra en pleno verano austral, informó hoy la Organización Mundial de la Salud (OMS).

«Podemos afirmar que la prevalencia está cayendo en toda la región», aseguró en repetidas ocasiones en rueda de prensa el gestor de la OMS Ian Clarke.

Sin embargo, Clarke no pudo proporcionar datos que sustenten esta información, aunque dijo que «las curvas de progresión» de la enfermedad en los diferentes países muestran una caída clara de los casos si se compara con lo que ocurría hace doce meses en la región.

Nathalie Broutet, coordinadora de investigación sobre el zika de la OMS, matizó que la época de las lluvias no ha llegado aún al subcontinente, momento en que el vector transmisor del virus -el mosquito Aedes Aegypti- se multiplica con mayor facilidad, por lo que aumenta la posibilidad de infección.

Preguntado por qué se está produciendo una reducción de casos, Clarke aseguró que desconoce el motivo y añadió que los expertos de la OMS «estaban de hecho esperando otra nueva ola de infecciones, aunque un poco menor de la del año pasado a causa de la inmunidad adquirida».

Hace hoy exactamente un año, la OMS decretó una emergencia sanitaria de alcance internacional por un aumento repentino de los casos de microcefalia en Brasil que se presumía estaban ligados a una epidemia de zika.

Diez meses después y tras confirmarse la relación directa entre la infección y varias malformaciones neurológicas, no sólo microcefalia, la OMS decretó que la epidemia no era ya una emergencia mundial, sino un problema que perduraría a largo plazo y que como tal debía tratarse.

En esta nueva estrategia era vital promover todas las líneas de investigación posibles para poder entender por qué un virus que circula desde hace medio siglo causa ahora efectos tan nefastos como las malformaciones congénitas.

Hasta la fecha no se han logrado respuestas concluyentes a ninguna de las incógnitas científicas.

Se sabe que la cepa que afectó a Latinoamérica era la asiática, pero se desconoce si ha habido una mutación que sería la responsable de los efectos nefastos o si estos se deben a la coinfección con los virus que provocan el dengue y la fiebre amarilla, que transmite el mismo mosquito y que también son endémicos en la región.

En los últimos meses se han detectado brotes en Cabo Verde y Guinea Bissau.

En los dos países se ha detectado casos de microcefalia, pero sólo en el primero se ha podido detectar la cepa asiática y la relación directa con Brasil.

«No hemos podido comprobar si los casos de microcefalia de Guinea Bissau están relacionados con infecciones por zika ni tampoco a que cepa pertenece, por lo que no podemos afirmar o descartar a qué linaje lo adjudicamos y, por lo tanto, tampoco sacar conclusiones», indicó Clarke.

Destacó que en el caso de Cabo Verde se haya podido confirmar la relación con la cepa de Brasil, pero en cambio en Senegal, país que está al lado y con muchos más lazos demográficos, no se ha detectado aún la presencia del virus.

Por ahora, 76 países en tres continentes han detectado circulación del virus, 29 naciones han registrado casos de microcefalia y otras malformaciones congénitas y 21 han reportado un incremento de casos de Síndrome de Guillain-Barré, una respuesta inmunológica que provoca parálisis en los músculos.

Por ahora sigue sin haber tratamiento para curar la enfermedad y hay cuarenta vacunas en proceso de desarrollo, de las que cinco van a entrar en la fase I de ensayos clínicos, por lo que no se espera ninguna comercialización hasta, como mínimo, cuatro años.EFE

EFE.- La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que en los próximos meses podrían confirmarse en Brasil un millar de nuevos casos de microcefalia en recién nacidos relacionados con la infección con el virus del Zika de sus madres.

Hasta la fecha se han confirmado en el gigante sudamericano unos 2,100 casos de niños que han nacido con microcefalia, una malformación congénita que provoca una menor circunferencia del cráneo y como consecuencia un retraso en su desarrollo cerebral.

No obstante, actualmente se están investigando otros 3,000 casos de niños nacidos de madres infectadas con el zika y de los cuales se sospecha que también padecen microcefalia.

«Si se mantiene la proporción como ha sido hasta ahora, que un tercio de los casos investigados son confirmados, estamos hablando de que en poco tiempo podríamos tener más de 3,000 recién nacidos con microcefalia», dijo en una rueda de prensa Anthony Costello, director del departamento de la infancia de la OMS.

El experto explicó, además, que si bien se ha confirmado la relación directa entre la infección del virus del Zika y los casos de microcefalia, no se sabe por qué algunos niños desarrollan malformaciones y otros no.

Eso quiere decir que no se puede predecir el aumento o descenso de los casos.

«De hecho hemos visto en los últimos meses como las infecciones aumentaban a un ritmo que no lo han hecho los casos de microcefalia», especificó.

Los científicos no saben si realmente el número de casos de malformación congénita se ha reducido, o si no se han registrado, si está relacionado a la estación, dado que en el Cono Sur están en primavera, tras pasar el invierno, época en que la incidencia de los mosquitos que trasmiten el virus -Aedes Ageypti- es menor.

También se desconoce la incidencia de un cofactor, es decir, si la madre tenía inmunidad al virus del Zika adquirida a través de una infección anterior con un flavivirus -dengue, chikungunya, fiebre amarilla, todos transmitidos por el mismo mosquito- o algún elemento ambiental.

Hasta la fecha se han reportado casos de microcefalia en 28 países pero ninguno con la incidencia de Brasil.

«En Colombia, donde también ha habido una gran epidemia de zika, hasta la fecha se han registrado 57 casos de microcefalia, pero sabemos que están investigando cientos de casos, con lo que la incidencia podría crecer, pero no lo sabemos aún», advirtió Costello.

El experto indicó también que el trabajo a partir de ahora debe centrarse no sólo en ayudar a los niños que padecen microcefalia en su desarrollo vital y a sus familias para que los apoyen, sino en detectar otras eventuales dolencias.

«Tenemos evidencias concretas de casos en los que los niños nacen con una circunferencia normal y después desarrollan microcefalia, pero también niños cuyas madres se infectaron con zika y no padecen microcefalia pero sí otras dolencias neurológicas», subrayó el experto.

La OMS decidió la semana pasada que, a pesar de que la epidemia de zika persiste y sigue expandiéndose por el mundo, ya no constituye una emergencia sanitaria de alcance internacional, sino un problema grave de salud pública a largo plazo. EFE

EFE.- El gobernador de Florida (EE.UU.), Rick Scott, declaró hoy el barrio artístico de Wynwood, en la ciudad de Miami, libre del virus del Zika, ya que desde hace 45 días no se ha reportado ningún otro caso de infección autóctona originado en la zona.

«Wynwood no tiene evidencias de transmisión activa del virus de Zika y vamos a levantar la declaración de zona de transmisión» de la enfermedad, dijo Scott en una conferencia de prensa en la que estuvo acompañado por los alcaldes del condado de Miami-Dade y de la ciudad de Miami, Carlos Giménez y Tomás Regalado, respectivamente.

EFE.- Hasta ahora se había relacionado el zika con la microcefalia y otras enfermedades del cerebro, oculares y lesiones ortopédicas de los hijos de madres infectadas durante el embarazo, pero se sabía muy poco de la pérdida de audición infantil asociada a la infección.

Sobre ese aspecto arroja luz este nuevo estudio elaborado por el Hospital Agamenon Magalhães de Brasil en colaboración con otras instituciones, publicado por los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos.

Para elaborarlo se evaluó a 70 niños menores de 10 meses con microcefalia e infección del zika entre noviembre de 2015 y mayo de 2016, de los que se descartó a uno que había recibido un tratamiento ototóxico (perjudicial para el oído).

Cinco de los niños, el 5,8 por ciento, dieron positivo en sordera neurosensorial, un tipo de hipoacusia, que es el término médico para la incapacidad total o parcial de escuchar sonidos en uno o ambos oídos.

Sordera neurosensorial y microcefalia

La hipoacusia neurosensorial está causada por el daño a estas células especiales o a las fibras nerviosas en el oído interno. Algunas veces, la hipoacusia es consecuencia del daño al nervio que lleva las señales al cerebro.

Todos los niños que dieron positivo de esta dolencia en el estudio padecen una microcefalia severa.

Lo más alarmante sobre el actual brote de zika, que afecta principalmente a América Latina y al Caribe, es su vinculación con la microcefalia, una afección por la que la cabeza de los bebés o niños pequeños tiene un tamaño menor al normal y que puede acarrearles problemas de desarrollo.

El estudio brasileño, a falta de nuevas investigaciones al respecto, recomienda que todos los niños nacidos de mujeres infectadas del zika durante el embarazo sean sometidos a pruebas auditivas, incluso los que no presentan ninguna evidencia de microcefalia u otra enfermedad congénita al nacer.

Lo que ya se ha comprobado ampliamente es que la sordera neurosensorial congénita puede deberse a enfermedades como el citomegalovirus (CMV, relacionado con los virus que causan la varicela y la mononucleosis infecciosa), la rubeola, la toxoplasmosis (causada por un parásito), el herpes simple y la sífilis.

En estas enfermedades, la sordera es neurosensorial, de ambos oídos, severa y profunda, pero a menudo no puede detectarse en el momento del nacimiento y a veces es progresiva y fluctúa.

Tras comprobar que cuatro de los 70 niños con microcefalia estudiados mostraron tener sordera neurosensorial sin ninguna otra causa potencial, los autores del estudio recomiendan que esta dolencia sea considerada parte del espectro clínico asociado con la infección congénita del virus del Zika y que la infección se considere un factor de riesgo de pérdida auditiva en las evaluaciones médicas.

Asimismo, los niños con infección congénita del zika que no muestren sordera en las pruebas efectuadas en el nacimiento deben recibir seguimiento regular porque la enfermedad podría desarrollarse más tarde y la pérdida de audición ser progresiva.