Eliannys, Eduarlys Carmine y Maikelis: cuatro víctimas de femicidios que no superaron los 35 años

En menos de 10 días, entre el 21 de febrero y el 2 de marzo, los cuerpos de cuatro mujeres asesinadas fueron encontrados en el estado Portuguesa, tres de ellos en zonas rurales de los municipios Turén y Ospino y uno en la ciudad de Araure.

Además de la conmoción que los hallazgos causaron en la población, estos hechos dejaron en evidencia que, pese a lucha por los derechos y la igualdad de género que se ha emprendido en el mundo, la vulnerabilidad de las féminas sigue muy marcada en Venezuela.

Tres de los cuatro homicidios de las mujeres registrados en esta región llanera sucedieron en menos de 48 horas, entre el mediodía del domingo 21 y el final de la tarde del lunes 22 de febrero. El cuarto ocurrió en septiembre de 2020, pero los restos de la víctima fueron localizados enterrados el pasado martes 2 de marzo.

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Desde que ocurrió el primero, estos hechos han sido reseñados en todos medios, y la colectividad se ha unido exigiendo justicia por las víctimas, sobre todo este 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, en el que el mundo se suma con un objetivo común: impulsar la lucha por sus derechos de ‘ellas’ y exigir soluciones reales a la ola de acoso, abusos, ataques y feminicidios que son perpetrados sistemáticamente en contra de niñas, jóvenes y mujeres.

Los crímenes de Portuguesa dejaron dolor e indignación, sobre todo por la manera como fueron perpetrados los femicidios. Dos de las víctimas murieron estranguladas y agredidas sexualmente en diferentes sectores de la misma población, una zona rural que es jurisdicción del municipio Turén. Las otras dos fueron asesinadas a manos de sus exparejas.

¿Quiénes fueron las víctimas de los cuatro femicidios de Portuguesa?

La menor de ellas apenas tenía 17 años de edad. La mayor no pasaban de los 34 años de edad. 

  • Eliannys Andreína Martínez 

En junio alcanzaría la mayoría de edad, y fue asesinada, según la necropsia de rigor practicado a su cadáver, entre las 12 y las 2 pm del domingo 21 de febrero. La adolescente era la mayor de cinco hermanos, y fue la única de estos que desde su nacimiento fue criada por sus abuelos maternos.

Vivía en el sector Las Marías, población de La Misión, parroquia Canelones del municipio Turén, misma localidad donde fue localizado su cuerpo 24 horas después de su desaparición.

Eliannys Andreína se había graduado de bachiller en julio de 2020, y tenía el sueño de estudiar fisioterapia en la Universidad Central de Venezuela (Caracas).

Fue descrita por su abuela como una niña tímida, introvertida y de pocos amigos. Al igual que su familia era cristiana y asistía a la iglesia bautista Getsemaní, ubicada en la avenida principal de La Misión, donde se destacaba como  la tecladista de la congregación.

Eliannys Andreina Martínez
  • Eduarlys Carolina Falcón

Había emigrado a Bogotá en junio de 2019, y retornó 21 de febrero con la intención de renovar su pasaporte para poder tramitar y legalizarse en Colombia. No volvió a salir de Venezuela por la llegada de la Covid-19 al país que entró en cuarentena radical por la pandemia.

Era estudiante de Comunicación Social, carrera que congeló cuando terminó el tercer semestre, debido a la suspensión de clases presenciales por la falta de matrícula.

Eduarlys Carolina era la mayor de cuatro hermanos. Habitaba con su familia  en el sector conocido como La Y, situado en la vía principal de La Misión. Era una joven mimada, tímida, a quien le gustaba bailar. La joven desapareció la mañana del lunes 22 de febrero cuando salió de su casa en bicicleta, rumbo a un gimnasio ubicado en la zona.

Su cuerpo apareció aproximadamente a las 5 de la tarde del martes 23, cerca del río Las Marías, y al igual que el de Eliannys Andreina, presentaba signos de haber sido estrangulada, y de abuso sexual. Ambas fueron presuntamente atacadas por el mismo hombre, de nombre Nelson Antonio Torrealba Saavedra, quien resultó aprehendido el pasado sábado 27, en la misma población.

  • Carmine Yohanny Sosa

Era madre de un niño de ocho años de edad, quien se encontraba en la misma residencia donde su madre fue asesinada la tarde del lunes 22 de febrero.

Carmine Yohanny mantenía una relación sentimental desde hace unos tres años con Jhon Kelle Luques, quien le quitó la vida de dos disparos, uno se lo propinó en la región occipital.

Ambos habían vivido juntos en una casa ubicada en la avenida 2 del sector 3 de la urbanización Baraure 4, pero meses atrás, la mujer que se dedicaba al comercio informal, le había pedido a Luques que abandonara la casa.

Carmine Yohanny tenía 33 años, y vendía hamburguesas y antes de la pandemia y de la separación de su pareja organizaba excursiones hacia Cúcuta, frontera entre Colombia y Venezuela, así como a otras zonas recreativas de la región y de otros estados. Sus amigos la describieron como una mujer alegre y emprendedora.

Carmine Yohanny Sosa
  • Maikelis Daniela Morales Pérez

Sus restos óseos fueron localizados la tarde del martes 2 de marzo de este 2021, en la parcela ubicada en el sector Negra Hipólita caserío El Chigüire jurisdicción del municipio Ospino. Tenía 22 años de edad y era madre de una niña de 4 años.

Era oriunda de la población de Quibor, ubicada en el estado Lara, pero desde hace unos años, tras unirse sentimentalmente con Daniel José Martínez Flores, ambos se mudaron a una parcela ubicada en Ospino, donde el hombre se dedicaba a la agricultura y ella a los oficios del hogar.

La relación entre ambos se mantuvo por unos cinco años, hasta el 22 de septiembre cuando Maikelis Daniela desapareció. Autoridades policiales revelaron que Martínez Flores la mató de un hachazo en la cabeza que le causó un traumatismo craneal y una hemorragia cerebral. El hombre enterró el cuerpo en el mismo patio de la parcela.

Maikelis Daniela Morales Pérez
Maikelis Daniela Morales Pérez

Violencia en crecimiento

De acuerdo con María Teresa Espinoza, activista de los Derechos Humanos y directora de la Asociación Civil Gurrufio, las medidas de aislamiento y confinamiento por la pandemia de la covid-19, han provocado un aumento de la violencia contra las mujeres e intrafamiliar en el estado Portuguesa, sobre todo en aquellos casos donde ya existían antecedentes de agresiones.

«Nosotros tenemos una cultura machista elevada, sobre todo en esta región, además en Venezuela vivimos en una crisis humanitaria que se ve exacerbada producto de una pandemia, y que lo que ha hecho es aumentar los niveles de violencia en estas personas que tienen una conducta de agresividad», explicó.

Para Espinoza ya en el estado Portuguesa se venía evidenciando un aumento progresivo en los casos de  violencia o agresión contra la mujer.

«Aunque el año pasado se registró un solo femicidio en el estado, por los acontecimientos sociales y económicos que se están presentando por el confinamiento,  obviamente la mujer víctima tiene más tiempo dentro del hogar conviviendo con su agresor», sostuvo.

Espinoza, así como las organizaciones e instituciones que se han pronunciado en rechazo de estos hechos de violencia contra las mujeres, exhortan a las autoridades nacionales y estatales a establecer mecanismos que garanticen la protección y el derecho a la vida de futuras víctimas y también de los familiares de quienes ya hoy lo son como las jóvenes Eliannys, Eduarlys, Carmine y Maikelis.

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