El alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, confirmó este 16 de septiembre de 2025 el fallecimiento de Nairkel Botía, el niño venezolano de cuatro años que había sido brutalmente golpeado por su padrastro.
De acuerdo con el mandatario, el menor permaneció durante tres días en el Hospital General de Medellín, donde los médicos intentaron salvarle la vida, pero las graves heridas que sufrió resultaron fatales.
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“Me duele y me da mucha tristeza tener que comunicarles esta noticia. No pudo más. Los golpes que le generaron tantas heridas acabaron con su vida. Fue asesinado. Qué dolor evidenciar la violencia en contra de nuestros niños”, expresó Gutiérrez a través de su cuenta de X.
Me duele y me da mucha tristeza tener que comunicarles esta triste noticia.
Ha muerto Nairkel, el niño de 4 años que fue golpeado brutalmente por su padrastro.
Luchó durante 3 días para mantenerse con vida. 🙏🏻
No pudo más. Los golpes que le generaron tantas heridas, acabaron…— Fico Gutiérrez (@FicoGutierrez) September 16, 2025
El alcalde también agradeció al personal médico y asistencial del hospital por sus esfuerzos para atender al niño: “Gracias al personal médico y asistencial del Hospital General de Medellín por cuidarlo e intentar salvar su vida”.
Capturado el agresor
El responsable del crimen, identificado como alias Lámpara, ya había sido capturado y fue señalado como integrante de la estructura criminal Los Mondongueros. Ese mismo día un juez ordenó su traslado a prisión preventiva, tras imputarle delitos de tentativa de homicidio y violencia intrafamiliar.
Sin embargo, el acusado no aceptó los cargos, lo que generó mayor indignación entre la comunidad. Con la muerte del menor, el caso ahora se ajustará a los delitos correspondientes.
“Ya está capturado y pagará por esto. Hay que hacer una reflexión como sociedad”, enfatizó Gutiérrez.
Padre del menor exige justicia
Un día antes de confirmarse la muerte de Nairkel Botía, su padre biológico, Rafael Adrián Botía, de nacionalidad venezolana, denunció públicamente al agresor.
En declaraciones a Telemedellín, aseguró que no tenía contacto con su hijo ni con la madre del niño, pues el padrastro le impedía cualquier comunicación. Botía relató que conocía de cerca al atacante, ya que había trabajado bajo sus órdenes en actividades ilegales:
“Ese sujeto tiene contactos y mucho poder en la calle, mucha gente le teme. En un tiempo fue jefe mío. Yo fui manipulado, víctima de daño psicológico, y tanto mi expareja como mi hijo también lo fueron. Nos obligó a vivir con él, porque yo era como su marioneta, el que vendía sus mercancías”, señaló.






