El gobierno de los Estados Unidos, implacable en el cumplimiento de su política migratoria y lucha contra la alta delincuencia en el país, anunció que 10 miembros de la mega-banda criminal internacional Tren de Aragua fueron apresados en la base naval de máxima seguridad en Guantanamo.
Decenas de migrantes irregulares con antecedentes criminales partió este miércoles 5 de febrero en un primer vuelo militar hacia la Bahía de Guantanamo; del grupo, 10 criminales fueron identificados como miembros del grupo delictivo de origen venezolano, detalló Karoline Leavitt, secretaria de prensa de la Casa Blanca.
EE. UU. comienza a enviar migrantes ilegales, con peligrosos antecedentes judiciales, a la base militar en Guantanamo.
La secretaria de Seguridad, Kristi Noem, compartió imágenes de cómo varios antisociales son montados en aviones militares para ser llevados a Guantanamo.… pic.twitter.com/zjTGAXz1gv
— VPItv (@VPITV) February 4, 2025
En varias imágenes divulgadas por la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, el pasado martes, se observa a sujetos esposados y vestidos de prisiones subiendo a aviones militares desde una base militar en El Paso, Texas.
Al respecto, el presidente Donald Trump aseguró que el plan es que más de 30.000 peligrosos migrantes ilegales sean apresados en la cárcel de máxima seguridad en Guantanamo, ubicada en un pedazo de Cuba que nunca pudo ser tomado por la dictadura que gobierna esa nación desde hace poco más de seis décadas.
Críticas contra la política de Trump
La organización no gubernamental (ONG) Human Rights Watch ha criticado algunos puntos de la política migratoria del gobierno estadounidense liderado por Donald Trump.
«Las órdenes ejecutivas de Trump amenazan un amplio espectro de derechos humanos», expuso HRW a finales de enero.
Consideran que los migrantes detenidos podrían estar en un «limbo» durante mucho tiempo, lo que puede atentar contra su salud mental. Asimismo, que no se están haciendo distinciones entre aquellos migrantes ilegales con antecedentes penales y aquellos que están en EE. UU. trabajando honradamente y pagando impuestos.
Sobre esto, la portavoz Karoline Leavitt indicó que en las redadas migratorias 461 personas fueron dejadas en libertad: «Es menos del 6 % y hay razones para su liberación. Algunos de los factores incluyen la falta de probabilidad significativa de deportación en el futuro previsible, la falta de disponibilidad de centros de detención».






