Relámpago del Catatumbo: Maravilla y enigma del noroeste venezolano

Conocido como uno de los fenómenos meteorológicos más enigmáticos de Venezuela e incluso del continente, el Relámpago del Catatumbo le debe su nombre al río homónimo que cruza por el estado Zulia, y parte del destello de energía se registra en la cuenca del Lago de Maracaibo.

La cantidad de relámpagos que descienden diariamente es un misterio, aunque los expertos han logrado calcular que es de 1,6 millones por año. La cifra es un hito que supera con creces a la registrada en otros sitios del planeta, como la aldea congoleña de Kifuka, la cual hace gala de un récord de 158 relámpagos por kilómetro cuadrado, según datos recogidos por la BBC.

 

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El Relámpago del Catatumbo, también conocido como El Faro del Catatumbo, contabiliza entre 140 y 160 días de actividad al año, con un intervalo de siete a 10 horas entre descargas, añaden los especialistas.

Ahora, ¿a qué, y por qué se debe este particular fenómeno atmosférico? Estudios concluyen que el origen del Relámpago del Catatumbo se produce por la existencia de un gran lago tropical. A este se suma el efecto orográfico producido por la circulación de los vientos alisios, provenientes del noreste de esa región costera venezolana.

El descubrimiento de esta convergencia de energía ambiental se le atribuye al explorador prusiano Alexander von Humboldt, quien habría dado con ella durante sus exploraciones a finales del siglo XVIII. El lugar es un cenotafio de misterios, al ser reconocido como el sitio con la mayor actividad de rayos del planeta.

Algunos ambientalistas, como el venezolano Erik Quiroga, sostienen la tesis de que la actividad del Relámpago de Catatumbo podría fomentar la reparación de la capa de ozono, por lo cual lidera desde el año 2017 una campaña para que este fenómeno sea declarado Patrimonio de la Humanidad de la Unesco.

 

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“Basados en el hecho de que hay un ciclo de tormentas eléctricas nocturnas de nube a nube, es posible que parte del ozono generado llegue a la parte inferior de la capa de ozono”, expuso el ambientalista.

Otra de las voces que sustenta la teoría de Quiroga es el presentador de televisión británico Brian Cox, quien filmó en 2010 algunas escenas para un documental llamado “Maravillas del Universo”.

Sobre la solicitud a la Unesco, el núcleo argumentativo de Quiroga consiste en que el Relámpago del Catatumbo es “patrimonio Cultural, Memoria Cosmogónica de los Pueblos Indígenas de la Región del Zulia y símbolo de identidad  de la referida región a través de su historia”.

Quiroga insiste en que esto “califica con lo requerido por la Unesco por ser tradicional, contemporáneo y viviente al  mismo tiempo, integrador, representativo y basado en la comunidad. Será  el primer fenómeno meteorológico del mundo Record Guinness y Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad”, de acuerdo a un fragmento de un comunicado que reseña el portal Banca y Negocios.

 

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Sin embargo, el Relámpago del Catatumbo no ha pasado por debajo de la mesa. En 2016, la Asociación Estadounidense de Meteorología (AMS), con base en una información publicada por la NASA, declaró la zona exacta del Lago de Maracaibo donde este se genera como la “capital mundial de los Relámpagos”. Desde el 27 de septiembre de 2005, además, fue declarado Patrimonio Natural del Zulia.

Previamente le fue otorgado en 2014 el galardón de ser el lugar de la Tierra con la mayor cantidad de relámpagos por Km2/año. Este hito fue en respuesta a una solicitud previa de Erick Quiroga en 2013 dirigida a la Unesco.

El acervo local y las leyendas indígenas ofrecen distintos de sus orígenes. En la etnia wari lo define como “la concentración de millones de cocuyos (luciérnagas) que todas las noches se reúnen en el Catatumbo para rendirle tributo a los padres de la creación”.

Los yukpas y los wayúus afirman que se debe a la presencia de los espíritus de guajiros caídos, que resplandecen como una especie de mensaje. Lo consideran “el eterno resplandor en las alturas”.

 

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