En un encuesta realizada por el Observatorio Popular de la Gasolina y coordinada por José Guerra, diputado y miembro del partido Primero Justicia, se demostró que el 56% de los venezolanos no están de acuerdo con el aumento de la gasolina decretado por la administración de Nicolás Maduro el pasado 1 de junio.

Lea también: Habitantes de las Minitas trancaron la autopista Prados del Este para protestar por desalojo ilegal

El estudio, que fue realizado entre el 9 y el 11 de junio en el municipio Libertador de Caracas, Maracaibo, Barquisimeto, Valencia, Maracay, San Cristóbal, Puerto La Cruz-Barcelona, Puerto Ordaz-San Félix y Miranda (Municipio Sucre), tomó como muestra a “1.400 personas mayores de edad, inscritas en el registro electoral (50,9% hombres y 49,1% mujeres), con selección aleatoria y fue realizada vía teléfono”.

gasolina-1

Con respecto a la interrogante sobre si se está de acuerdo que la gasolina se cobre en dólares, el 62% de los encuestados respondió que no, mientras que, por otro lado, un 82% de los encuestados indicó estar de acuerdo con que se dolaricen los salarios, tomando en cuenta este nuevo formato de cobro de la gasolina. “Maduro no tiene credibilidad ni para vender oro y menos para vender gasolina, que es un tema tan sensible. La demagogia que instaló Hugo Chávez está pasando factura” dijo el diputado Guerra.

gasolina-2

  

El primer y segundo resultado está influido por dos dominios: el Zulia y el estado Táchira. Allí es donde ha golpeado más duro el tema de la gasolina. Según el resultado, en estos dos estados pareciera existir mayor disposición en estar de acuerdo con el reciente ajuste de la gasolina (…) Según los resultados, pareciera conveniente tenerla un poco más cara que no tenerla, las protestas se siguen dando es por la escasez, no por el precio” indicó José Guerra.

gasolina

El economista y diputado a la Asamblea Nacional (AN), José Guerra, explicó que la dolarización de facto que está ocurriendo en el país está produciendo “una desigualdad en Venezuela entre los que tienen dólares, 20% que puede acceder a los bienes y consumo, y la mayoría de los venezolanos, el 80% excluidos de este consumo”.

Guerra ratificó que la idea de un cambio económica está “viva” y que ese 20% de las personas que adquieren dólares puede usarse como una oportunidad para todos los venezolanos.

El diputado de la Asamblea Nacional (AN), José Guerra, consideró que el nuevo aumento salarial impuesto por el régimen de Nicolás Maduro es un ‘pote de humo’ ante la crisis por la que pasa Venezuela. Sostuvo que el Plan País propuesto por el presidente (E), Juan Guaidó es el proyecto a seguir para acabar con la hiperinflación.

Lea también: Diputado Francisco Torrealba anunció aumento salarial a Bs. 300 mil

“El salario equivale a 15 dólares a la tasa de cambio de hoy, esto es insuficiente para el trabajador porque la canasta básica está alrededor de los 250$ para una familia (…) proponemos un plan de estabilización de la economía que ‘pare en seco’ la hiperinflación“, resaltó el parlamentario en un video en la red social Twitter.

El diputado José Guerra aseguró que la administración de Nicolás Maduro desistió en su intención de disolver la Asamblea Nacional (AN), tras evaluar las consecuencias de dicha acción y aseguró que la sentencia del Tribunal Supremo de Justicia de Maduro en su contra no fue emitida anteriormente debido a los encuentros iniciados en la ciudad de Oslo, capital de Noruega.


Negociaciones en Oslo habrían frenado intento de disolución del parlamento - VPItv

De cara al próximo 23 de enero, el diputado José Guerra, analizó los hechos acaecidos tras la caída de la dictadura del general Marcos Pérez Jiménez, relatando como fue el derrocamiento del régimen dictador que vivía Venezuela, y que casi acaba con los partidos políticos, posterior a un gran esfuerzo comandado por la dirigencia política, que produjo el alzamiento del coronel Hugo Trejo, el primero de enero de 1958, que logró debilitar definitivamente la dictadura, para su caída definitiva aquel 23 de enero. .

Posterior al fraude de la Constituyente y el plebiscito, que fue organizado por el régimen para legitimarse, y gracias a la unión y constancia de estudiantes, sindicalistas, intelectuales y una dirigencia política con el horizonte claro, dio como resultado el derrocamiento de una dictadura que parecía indestructible, porque tenía una obra de gobierno respetable, entre otras cosas.

Ese pueblo venezolano más que estructuras, fiestas y celebraciones quería libertad y poder decidir su propio destino mediante elecciones libres, directas y universales. .


“Hoy estamos en una situación parecida y por ello el espíritu de la unidad sigue rondando sobre Venezuela y unidos saldremos de esta tragedia”, aseveró Guerra.

 El diputado por la Asamblea Nacional (AN), economista y político, José Guerra, aseguró que el año 2018 significó una catástrofe para Venezuela. Todos los indicadores económicos y sociales mostraron un significativo deterioro, de igual manera, mencionó que el Banco Central de Venezuela (BCV) dejó de publicar las cifras correspondientes al Producto Interno Bruto (PIB) con lo cual priva a la economía de un indicador fundamental para evaluar su desempeño.

No obstante, explicó que “la Asamblea Nacional construyó un Indicador de Actividad Económica Mensual que aproxima razonablemente bien el comportamiento del PIB. De acuerdo con ese indicador, durante el lapso enero-septiembre de 2017 respecto a enero-septiembre de 2018, la actividad económica registró una contracción de 28,0%. En términos del período 2013-2018, la economía venezolana perdió aproximadamente 53,0% de su tamaño lo que evidencia un cuadro de destrucción generalizada”. 

El diputado mencionó que Venezuela experimenta un agresivo proceso de hiperinflación desde octubre de 2017 el cual se manifestó en una tasa de inflación anualizada de 1.300.000% en noviembre de 2018. Comentó que “una hiperinflación de esa magnitud se explica principalmente por los mismos factores que históricamente han dado cuenta de eventos similares, a saber, la monetización del déficit fiscal crónico que a partir de 2014 no baja del 12% del PIB, financiado fundamentalmente con emisión monetaria, forzosamente  tenía que degenerar en hiperinflación como efectivamente ha sucedido”. 
   “Ésta a su vez erosiona el poder adquisitivo de las remuneraciones de los trabajadores activos, pensionados y jubilados al punto tal que actualmente para adquirir la canasta básica de alimentos, medicinas y servicios se requieren al menos veinte salarios mínimos. Esto determina que los datos de pobreza  hayan aumentado hasta cifras escandalosas que exceden el 80% en 2018. Cierra así 2018 como una calamidad y sobre ella está reto pendiente de rescatar al país y hacerlo próspero y fuerte” expresó Guerra.

Suscríbete a nuestro canal telegram.me/vpitv o visita nuestro canal en Youtube: VPItv y mantente siempre informado.

El precio del barril de petróleo se ubica en 59.68 bolívares por dólar, así lo dio a conocer el diputado a la Asamblea Nacional (AN), José Guerra, al tiempo que mostró su preocupación, pues el Estado no tiene ni “un dólar ahorrado, en default y sin financiamiento externo por no tener Ley de Presupuesto”, texto legal que según la Constitución debe ser aprobado por el poder Legislativo.

Lea también: Banco de Inglaterra se habría negado a liberar oro al régimen de Maduro

El precio del crudo incide en la crisis venezolana, debido a que la producción de petróleo ha ido cayendo significativamente, según ha denunciado el parlamento, lo que implica menores ingresos.

La Constitución vigente, la cual es la norma fundamental de la nación, es muy clara en lo relativo al proceso de elaboración y aprobación del presupuesto que rige la política de ingresos, gasto y endeudamiento. Es fundamental precisar que la Constitución de 1999 no ha sido derogada y por tanto su contenido es el que guía la institucionalidad de la República. Cuando un gobierno viola la Constitución estamos ante un hecho de fuerza así los juristas del régimen quieran adornar el quebrantamiento del orden constitucional. El presupuesto es la ordenación de tres componentes: los ingresos fiscales, que pueden ser de origen petrolero y no petrolero, el gasto el cual se clasifica como corriente (gasto de funcionamiento) y de inversión y finalmente el financiamiento con el cual se pretende cubrir la brecha entre lo que se recibe como ingreso fiscal y lo que se gasta.

 

Es conveniente citar lo que pauta la Constitución sobre el régimen presupuestario. El artículo 313 dice lo siguiente: “La administración financiera del Estado se regirá por un presupuesto aprobado anualmente por ley. El Ejecutivo Nacional presentará a la Asamblea Nacional el proyecto de Ley de Presupuesto”. Más claro imposible, el único ente facultado para aprobar la Ley de Presupuesto, es la Asamblea Nacional y cualquiera figura jurídica alterna para sancionar ese presupuesto constituiría un acto ilegal y como tal implica una potencial penalidad a quienes lo ejecuten.

 

Similarmente, en lo concerniente al endeudamiento nacional, la Constitución es explícita y clara al señalar en su artículo 312 que “El Estado no reconocerá otras obligaciones que las contraídas por los órganos legítimos del Poder Nacional, de acuerdo con la Ley”. En otras palabras, aquellos bancos, países, entes bilaterales o multilaterales que otorguen o concedan préstamos al gobierno sin que se haya aprobado la respectiva ley de endeudamiento, estarán dando un salto al vacío porque ese endeudamiento no podrá ser reconocido y probablemente perderán los fondos que hayan desembolsados. Ha sido esta situación de ilegalidad lo que ha llevado a que Venezuela no haya obtenido financiamiento externo en momentos de dificultades, debido a que las instituciones financieras se han inhibido de prestarle a un gobierno que viola la Constitución.
Pero más allá de estos asuntos jurídicos, desde el punto de vista económico, la formulación de un prepuesto en medio de una hiperinflación es una actividad altamente compleja y difícil. Ninguna de las partidas de ingresos o de gasto termina ejecutándose tal y como se formuló. Pero lo peor de todo es que este adefesio presentado por Delcy Rodríguez, carece de lo elemental: las premisas sobre en cuánto se estiman la inflación, el PIB, el tipo de cambio y las exportaciones petroleras. Nadie las conoce. Está Venezuela a la deriva en materia fiscal, no se sabe el nivel de gasto ejecutado en 2017 ni en lo que va de 2018. El país se está administrando como una pulpería de pueblo donde el dueño de la bodega decide solamente él qué se compra y qué se vende, sin ningún tipo de control.

 

Suscríbete a nuestro canal telegram.me/vpitv o visita nuestro canal en Youtube: VPItv y mantente siempre informado

 

En el segundo libro del Pentateuco, el éxodo hace referencia a la salida del pueblo israelita de Egipto para liberarse de la opresión del emperador que los esclavizaba. Una vez llegados a Egipto de la mano de Jacob, los judíos se multiplicaron y convivieron con los egipcios hasta que éstos decidieron someterlos. Liderados por Moisés salieron en masa hacia la tierra que Dios les había prometido, según el relato bíblico. Esta es la primera vez que se conoce la huida de un pueblo de un régimen tiránico. La historia moderna es otra cosa. La llegada de los bolcheviques al poder en octubre de 1917 supuso la primera oleada de emigración forzosa de rusos de su país en los llamados barcos de Lenin en los cuales muchos intelectuales fueron expulsados de Rusia, donde previamente el mismo Lenin había realizado un cambio del Código Penal para extender la aplicación de la pena de muerte a los disidentes. Ya con Stalin, las deportaciones, especialmente de judíos se hizo una norma y a miles de ciudadanos les fue retirada la nacionalidad y extrañados de su país.

Con el arribo del fascismo al poder en Italia y de los nazis en Alemania, la atrocidad no conoció límites. Millones de ciudadanos europeos fueron obligados a escapar de una muerte segura en manos de los carniceros de Hitler, quien se ensañó especialmente contra los judíos a quienes mató sin contemplaciones. Esos europeos se regaron por el mundo, especialmente por Estados Unidos llevando sus conocimientos y sus talentos. En 1958 con la llegada de Fidel Castro al gobierno de Cuba, se realizó una persecución masiva a todo aquel que pensara distinto y ello forzó la huida masiva de cientos de miles de cubanos hacia distintos destinos pero con énfasis al sur de la Florida en Estados Unidos donde contribuyeron hacer de Miami lo que esta ciudad es hoy. Uno de ellos fue Aurelio Baldor, el gran matemático. Los familiares de esos cubanos por concepto de remesas envían a Cuba más dólares que los que ese país exporta. Luego en los años setenta los dictadores militares de Argentina y Pinochet en Chile igualmente provocaron la salida de miles de personas que escapaban de la represión. En Colombia sucedió otro tanto por la virtual guerra civil. Es decir, el comunismo y el fascismo comparten un hecho común: la persecución política e ideológica y la razón estriba en que ambos son ideologías totalitarias.

Pero ninguno de los episodios de América Latina se compara con lo que sucede en Venezuela donde el socialismo del siglo XXI ha provocado la ruina de la nación que había tenido uno de los ingresos por habitante más elevados de la región. El éxodo de los venezolanos se explica por dos razones básicas, la primera, por el severo deterioro de las condiciones de vida y la consecuente caída vertical del ingreso familiar y en segundo lugar, por la violencia, tanto política como delincuencial. Durante la gestión de Nicolás Maduro ha atestiguado Venezuela una emigración de proporciones épica, calculada en aproximadamente cuatro millones de personas a quienes el régimen les cerró las oportunidades de vivir decentemente en un país libre y democrático. Los del éxodo representan un capital social fundamental para la reconstrucción de la nación una vez superada la pesadilla que hoy sufrimos.

Los economistas José Oliveros, Asdrúbal Oliveros junto con el también diputado a la Asamblea Nacional, José Guerra, señalaron que las recientes medidas económicas aplicadas por Nicolás Maduro, tendrán consecuencias desfavorables en la inflación, así como en el poder adquisitivo del ciudadano.

Guerra indicó que si bien era necesario un aumento de salario, éste no será suficiente para que la población pueda satisfacer sus necesidades, pues no se está atendiendo las distorsiones económicas que mantienen en crisis a Venezuela, como lo es el fenómeno de la hiperinflación.

Además, señalaron que comenzarán a registrarse, nuevamente, la escasez de productos tras los anuncios en los que se establece el precio al consumidor.

Por su parte, Capriles señaló que “El Petro” es la nueva farsa con la que el Gobierno pretende distraer a la población, “para que olvidemos, que la única solución es sacarlos del Poder”.

Suscríbete a nuestro canal telegram.me/vpitv o visita nuestro canal en Youtube: VPItv y mantente siempre informado.