El señor Machado, docente de la ciudad capital, aseguró este lunes que el gremio se encuentra en la miseria pues la administración de Nicolás Maduro no se aboca a las problemáticas que presentan los educadores.

«Nunca me imaginé que Venezuela pasaría por esta situación, donde su población está en la miseria, nosotros estamos en la miseria», expresó el docente.

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A su vez, pidió a la población venezolana colaborar con los docentes del país pues no cuentan con un salario mínimo digno para poder cubrir sus necesidades básicas.

A 82 % creció en 2016 el número de hogares en pobreza en Venezuela, lo que nos convierte en el país más pobre de América Latina, por encima de Haití, de acuerdo a la más reciente Encuesta Nacional de Condiciones de Vida (Encovi)..

“El presidente Hugo Chávez se jactó de decir que él llego al poder en un país con 80 % de pobreza. Eso nunca fue verdad. A lo máximo que llegó la pobreza en Venezuela antes de él, fue a 45 %, que es muchísimo, pero es la mitad de lo que él decía”, indicó el psicólogo social y doctor en Ciencia Política Ángel Oropeza al adelantar parte de los resultados de la encuesta en el programa radial La Fuerza es la Unión.

“Pero ahora vez sí es verdad. Por primera vez en la historia de Venezuela, a paso de vencedores y gracias justamente a gente como él, ahora sí llegamos a 82 % de hogares en pobreza”, precisó Oropeza, integrante del equipo multidisciplinario de investigadores de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), Universidad Central de Venezuela (UCV) y Universidad Simón Bolívar (USB) responsable del estudio.

“Ya pasamos a ser el país más pobre de América Latina, incluyendo a Haití. En términos de ingresos, somos más pobres que Haití”, aseguró el experto.

La encuesta realizada en 2016 entre 6.500 familias arroja también “el fenómeno extraño, malsano, grosero y brutal de que tenemos 52 % de pobreza extrema, lo que quiere decir que más de la mitad de las familias venezolanas está en pobreza extrema, mientras que solo 18 % por ciento son hogares no pobres”, añadió.

Los resultados de 2014, cuando se realizó por primera vez la encuesta, registraron 48 % de hogares en pobreza, 51 % de hogares no pobres, 24.8 % de pobreza moderada y 23  %de pobreza extrema.

En 2015 el salto fue brutal: pasamos de 48 % a 73 % de hogares en pobreza y 49 % de pobreza extrema. “Una cosa extraña que no pasa en ninguna parte del mundo, es que la pobreza extrema superaba la pobreza moderada”, refirió Oropeza.

Explicó que la diferencia entre pobreza moderada y extrema radica en el acceso a la canasta alimentaria (nutrientes necesarios para alimentar a una familia de 4 personas en un mes) y a la canasta básica. Si una familia tiene problemas para financiar la canasta alimentaria, figura en la categoría de pobreza extrema. Si tiene posibilidad de acceder a la canasta alimentaria pero no a la básica, que es la alimentaria más ciertos servicios mínimos, entonces entra en la categoría de pobreza moderada.

La pérdida de peso, que es un tema relacionado con el de la pobreza, registró que en 2016, tres de cada cuatro venezolanos, es decir, el 75 % de los encuestados, refirió pérdida de peso, sin querer, en un promedio de ocho kilos y medio. En el caso de los más pobres, la pérdida de peso llega a 9 kilos y pico.

“Eso porque casi 10 millones de personas come dos o menos veces al día”, indicó el experto.

Asimismo refirió que de nuevo Venezuela se coloca como el país donde el gasto per capita privado en salud es el más alto. “En el caso de la salud hemos sufrido una inversión o una involución neocapitalista salvaje. Este es el país donde la salud la financia el bolsillo de sus ciudadanos en un porcentaje de 63 %”, señaló.

“Venezuela es el país donde hay más desprotección en términos de salud de la región y uno de los más desprotegidos del mundo”, concluyó.

Con información de nota de prensa

Venezuela encabezó nuevamente el Índice de Penuria (Misery Index) en el 2016, manteniéndose por segundo año consecutivo como el país que padece de las más severas condiciones económicas del planeta, al acumular el año pasado una lectura que fue casi siete veces mayor que Argentina, su más cercano competidor en el ranking mundial, publica El Nuevo Herald.

ANTONIO MARIA DELGADO
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El indicador, elaborado anualmente por el profesor Steve Hanke de la Universidad Johns Hopkins, está basado en la sumatoria de la tasa de inflación, desempleo y de interés. Venezuela se ha mantenido entre los primeros puestos desde hace algo más de una década, pero se distanció marcadamente este año del resto de países dado su ingreso formal a una espiral inflacionaria.

“Venezuela mantiene su ignominioso lugar como el país más miserable del 2016, como lo hizo en el 2015”, declaró el informe que acompañó el índice.

“Los fracasos del socialista y corrupto estado petrolero han sido bien documentados a lo largo del año pasado, incluyendo cuando Venezuela registró la quincuagésimo séptima instancia de hiperinflación en el mundo”, agregó.

Venezuela viene registrando desde hace varios años la tasa más alta de inflación del planeta, y había alcanzado el primer puesto en el Índice de Penuria en el 2013, pero el año siguiente fue destronada del puesto por Siria, país que se encontraba envuelto en una guerra civil.

Pero en el 2016 no hubo rival que se le acercara. Arrojando una lectura de 573.4 puntos, el país petrolero superó por un enorme margen a Argentina, país que acumuló 83.8 puntos para ubicarse en el segundo lugar.
Según el informe, el factor que más contribuyó en la lectura de los dos países fue la enrome tasa de inflación, a diferencia de Brasil que se situó en el tercer puesto, con 75.0 puntos, debido principalmente a las altas tasas de interés.

El informe, no obstante, resaltó que el problema central de los tres países latinoamericanos son la corrupción y la aplicación de políticas socialistas de poca disciplina fiscal.

“Argentina ocupa el segundo puesto en el ranking de penuria y las razones no son difíciles de desenterrar. Después de los años socialistas de los Kirchner, Argentina está en pleno proceso de transición, alejándose de las políticas económicamente devastadoras de los Kirchner, pero muchos residuos problemáticos pueden ser encontrados en la base económica subyacente de Argentina”, resaltó el documento.

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