La Organización Internacional para las Migraciones (OIM), agencia de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), emitió un comunicado este martes en el que informó que las rutas migratorias americanas, especialmente la de Estados Unidos y México, han sido las más mortíferas durante el 2019. Según el informe, 810 personas murieron “cuando intentaban atravesar desiertos, ríos o zonas aisladas en diferentes rutas migratorias de América, en 2019”.

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El comunicado también destaca que este es el mayor número de muertes documentadas en dicha región desde el año 2014, fecha en que se empezaron a documentar este tipo de situaciones. 

“Estas cifras nos recuerdan con tristeza que la falta de posibilidades para una movilidad segura y legal empuja a muchas personas a transitar caminos menos visibles y riesgosos, exponiéndolas a mayores peligros”, expresó el director de este centro de análisis, Missing Migrants (migrantes desaparecidos), Franck Laczko. 

El canciller venezolano Jorge Arreaza aseguró este lunes ante el Consejo de Derechos Humanos de la Organización de Naciones Unidas (ONU) que «en Venezuela no hay crisis humanitaria, sino consecuencias de un bloqueo financiero» por parte del Gobierno de los Estados Unidos, «y algunos de sus aliados de Europa».

En la sesión 37 del Consejo de DDHH del organismo, el representante del Gobierno de Nicolás Maduro agregó que Donald Trump y su gabinete han emprendido «inadmisibles y groseras acciones» contra Venezuela, y reiteró que «los asuntos internos» se resuelven en el país.

«Nada más el año pasado, el Gobierno y el Congreso de EEUU, incluyendo los más altos en sus jerarquías, hicieron 735 pronunciamientos o comunicados sobre Venezuela. Este año, en apenas 55 días, ya van 105 ataques directos contra mi país», dijo Arreaza durante su intervención.

A través de la red social Twitter se pudo conocer que el ministro de Relaciones Exteriores fue recibido en Ginebra por el secretario general de la ONU, el portugués Antonio Guterres.

Suiza- Jorge Arreaza denunció "plan intervencionista" ante la ONU -VPItv

CARACAS.- El abogado, experto en derechos humanos, Jesús Ollarves, lamentó las declaraciones de Rafael Ramírez quien aseguró que Venezuela superaba en materia de derechos humanos a Estados Unidos, “el foco debería ser si Venezuela cumple con los requisitos mínimos en materia de derechos humanos”, sentenció.

“En la Organización de Naciones Unidas (ONU) ya no es un tema novedoso que Venezuela está inmersa en violaciones graves y sistemáticas a los derechos humanos, tampoco es nuevo la erosión en materia de democracia, estado de derecho y la observancia mínima en los estándares universales”, señaló Ollarves en el programa A Tiempo de Unión Radio.

El abogado indicó que cada Estado es soberano para tomar medidas unilaterales para presionar políticamente a otro Estado y que cumplan con medidas estándares.

Nota de Unión Radio

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La embajadora de Estados Unidos ante la Organización de Naciones Unidas, Nikki Haley, pidió al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, detener lo que calificó como “opresión” contra el pueblo venezolano.

A través de un breve texto difundido este miércoles en su cuenta Twitter, la representante estadounidense asegura que existe una crisis humanitaria en la República Bolivariana, producto del desabastecimiento de productos básicos.

 

Andrés Fornerino.- El coordinador de exigibilidad de PROVEA, Carlos Patiño considera que el decreto de estado de excepción de emergencia económica permite al gobierno la prohibición de manifestaciones pacíficas, a su vez, señaló, «La constitución nacional no está rigiendo en materia de derechos humanos, sino que estamos bajo una excepcionalidad».

Patiño asegura que en Venezuela existen violaciones a los derechos fundamentales como la privativa de libertad por razones políticas y la violación al derecho a la vida por no contar los ciudadanos con la atención médica necesaria en los hoapitales públicos de la nación y la crisis en materia de medicinas, por lo que considera que por la vía diplomática deben aplicarse sanciones como es la aplicación de la carta democrática interamericana.

En otro tema, el activista se refirió a las 247 recomendaciones del examen periódico universal de derechos humanos por las Naciones Unidas: «Por mandato de los convenios del estado venezolano debe haber cumplimiento»,por lo que asegura que en caso de no aplicarse quedaría en evidencia la crisis de Venezuela y violaría el cumplimiento de los pactos suscritos por la ONU».

Finalmente Patiño recordó que la Defensoría del Pueblo es la institución que debía participar en el Examen Periódico Universal (EPU) del Consejo de Derechos Humanos de la Organización de Naciones Unidas y no la ministra de Asuntos Penitenciarios, Iris Varela como finalmente ocurrió.

Explicó que esta institución fue degradada a categoría B en 2016 por no demostrar que actúa de forma imparcial o independiente en Venezuela y como consecuencia no tiene derechos al voto en esta instancia.

La canciller Delcy Rodríguez  dijo este martes que hay “un proceso de agresión” contra Venezuela que tiene como objetivo “la intervención del país”.

“Denunciamos un proceso de agresión continua que pretende la intervención del país”, declaró durante su intervención en la sesión del Consejo de DDHH de la ONU, reseña Globovisión.

Según Rodríguez,  Venezuela se ha convertido en un “objetivo imperial” por el modelo que se ha instaurado en la nación durante los últimos 18 años y aseguró que en la nación se ha disminuido la desigualdad en la población .  “En Venezuela se mantiene un capital social y un modelo irreversible en materia de derechos humanos”.

Nota de El Cooperante

El alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Zeid Ra’ad Al Husein, afirmó hoy que el veto temporal del presidente de EEUU, Donald Trump, a la entrada de ciudadanos de siete países de mayoría musulmana, es “ilegal”, “malvado” y desperdicia recursos para la lucha contra el terrorismo.

“La discriminación basada en la nacionalidad únicamente está prohibida por el Derecho Humanitario”, señaló Zeid en un mensaje de la red social Twitter de su oficina.

En la cuenta de la Oficina de Derechos Humanos de la ONU, el alto comisionado, el responsable de más alto nivel de las Naciones Unidas en reaccionar hasta el momento directamente al veto de Trump, recalcó que “el veto estadounidense es también malvado y desperdicia los recursos necesarios para una lucha antiterrorista adecuada”.

Trump firmó el viernes una orden ejecutiva que suspende el programa de acogida de refugiados durante 120 días, con el fin declarado de revisar el procedimiento que se aplica y evitar la entrada de potenciales terroristas.

Además, cierra las puertas del país a la mayoría de refugiados sirios por tiempo indefinido y suspende durante 90 días la obtención de visados en siete países de mayoría musulmana con historial de terrorismo.

Por parte de la ONU el sábado la Agencia para los Refugiados (ACNUR) y la Organización Mundial de la Migración (OIM) pidieron a EEUU que mantenga “su larga tradición” de proteger a los que huyen de conflictos, pero evitaron criticar abiertamente la nueva política de restricción de entrada refugiados e inmigrantes al país.

“Esperamos que EEUU continuará su claro liderazgo y su larga tradición de proteger a aquellos que están huyendo de conflicto y persecución”, afirmaron las dos entidades en un comunicado conjunto.

Según fuentes de la ONU desde octubre pasado (coincidente con el inicio del actual año fiscal en Estados Unidos), las autoridades estadounidenses han admitido a 25.600 refugiados.

En el año fiscal precedente (de octubre 2015 a septiembre 2016), EEUU recibió casi 85.000 refugiados, según datos de la Oficina de Población Refugiada de este país.

En los últimos años, EEUU ha sido uno de los países que ha admitido más refugiados para su reasentamiento, junto con Canadá, Australia y los países nórdicos.

Estados Unidos es igualmente el mayor contribuyente de la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR), que financió con casi 1.500 millones de dólares el año pasado, muy por encima de la Unión Europea (341 millones), Alemania (284 millones) y Japón (164 millones), que le siguen.

Nota de La Patilla

EFE.- Estados Unidos prepara un giro radical a su política en la ONU, con un plan que pasa por demostrar su fuerza como máxima potencia, por actuar contra quienes no respalden sus posturas y por recortar todo aquello que considere innecesario en la organización.

Así lo adelantó hoy la enviada de la Administración de Donald Trump, Nikki Haley, en sus primeras declaraciones en la sede de Naciones Unidas.

«Hay un nuevo EE.UU. en la ONU. (…) Van a ver cambios en la forma en la que trabajamos», aseguró Haley, señalando una clara ruptura con los últimos años.

Frente a la cooperación y el diálogo que, al menos en público, defendía habitualmente el Gobierno de Barack Obama, los EE.UU. de Trump quieren «demostrar» su «fuerza» en Naciones Unidas.

«Es el momento de la fuerza, el momento de la acción, el momento de hacer cosas», dijo Haley, quien habló poco más de un minuto sin aceptar preguntas y que repitió en varias ocasiones esos mismos conceptos.

La exgobernadora de Carolina del Sur, además, no dudó en lanzar una amenaza explícita a quienes se opongan a las políticas de EE.UU.

Según dijo, Washington va a apoyar a sus aliados, pero también va a asegurarse de que tiene el respaldo de esos países y actuar si eso no ocurre.

«Para aquellos que no nos apoyen, vamos a anotar nombres. Nos aseguraremos de responder a eso adecuadamente», advirtió.

Haley, que en su audiencia ante el Senado destacó por un tono moderado en comparación con el de Trump y otros miembros de su gabinete, pareció optar en su estreno por abrazar la retórica del magnate neoyorquino.

«Este es un momento de una mirada fresca, de una nueva fuerza, de una nueva visión», insistió, momentos antes de presentar sus credenciales al secretario general, António Guterres, con quien además mantuvo una primera reunión.

La nueva representante estadounidense llega a la ONU en un momento de gran incertidumbre, precisamente por los planes que Trump puede tener para ella.

El presidente estadounidense ha sido en el pasado muy crítico con la organización, a la que hace menos de un mes acusó de ser únicamente «un club de gente para reunirse, hablar y pasárselo bien».

Según varios medios estadounidenses, la Casa Blanca está preparando ya medidas que podrían reducir de manera drástica el apoyo de EE.UU. a la ONU.

En concreto, la Administración ha redactado una orden ejecutiva que prevé recortes de al menos un 40 % en las contribuciones voluntarias de Estados Unidos a varias agencias y organismos internacionales, según un borrador que adelantó esta semana The New York Times.

La orden incluye muchas otras medidas como cortar toda financiación a agencias de la ONU que tengan a Palestina como miembro de pleno derecho o que apoyen programas que financien abortos, entre otros criterios.

De ser aprobada, podría suponer un durísimo golpe para Naciones Unidas, que tiene en EE.UU. al principal contribuyente a su presupuesto.

Hoy, Haley dijo que tiene el encargo de analizar a fondo el funcionamiento de la organización y tomar medidas.

«Todo lo que funcione, lo vamos a mejorar; lo que no funcione, vamos a tratar de arreglarlo, y cualquier cosa que parezca obsoleta o no necesaria, vamos a acabar con ella», aseguró.

El Partido Republicano defiende desde hace años un distanciamiento de la ONU, que para muchos conservadores estadounidenses es un órgano ineficaz y que a menudo actúa en contra de los intereses del país.

Esa animadversión ha vuelto a ganar fuerza en las últimas semanas a raíz de que el Consejo de Seguridad aprobó una resolución condenando la política israelí de asentamientos, un movimiento al que Trump se oponía frontalmente y que salió adelante gracias a la abstención de EE.UU., aún bajo Gobierno de Obama.

Por ahora la organización no ha querido hablar sobre el potencial impacto de los recortes, dado que no se han hecho oficiales, aunque algunos países ya han pedido abiertamente a EE.UU. que no abandone su compromiso internacional.

«Por favor, manténganse comprometidos con los asuntos internacionales, porque necesitamos a Estados Unidos» es el mensaje que Francia, por ejemplo, traslada a Washington, según aseguró a los periodistas el embajador galo ante la ONU, François Delattre.EFE

EFE.- El secretario general de la ONU, António Guterres, dijo hoy que la organización debe prestar mucha más atención a la prevención de conflictos y a la mediación y adelantó que ya ha comenzado a impulsar reformas para hacerlo.

«Debemos reequilibrar nuestro enfoque sobre paz y seguridad. Durante décadas ha estado dominado por la respuesta al conflicto. Para el futuro, debemos hacer mucho más para prevenir la guerra y mantener la paz», dijo Guterres en su primer discurso ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.

El diplomático portugués aseguró que está poniendo en marcha reformas con ese objetivo, empezando por cambios en el proceso de toma de decisiones en la Secretaría General, con la creación de un nuevo comité ejecutivo y de una asesora especial para asuntos políticos.

Guterres defendió que la prevención de conflictos debe ser la prioridad máxima de la ONU y llamó a hacer de 2017 un año «para la paz».

Para ello, subrayó que es necesario hacer cambios en la «cultura, estrategia, estructuras y operaciones» de la organización; y también trabajar más estrechamente con los Estados miembros y a impulsar la cooperación entre ellos.

«Demasiadas oportunidades de prevención se han perdido porque los Estados miembros desconfían de los motivos de los otros y por preocupaciones sobre la soberanía nacional», aseguró Guterres, que dijo comprender esos temores dado el desequilibrio de poder en el mundo y el uso «selectivo» que se ha hecho en el pasado de ciertos principios.

Así, insistió en que la prevención de conflictos no puede nunca utilizarse con fines políticos ni con «dobles raseros».

«Pero eso no quiere decir que no hay estándares. La acción preventiva es esencial para evitar atrocidades masivas o graves abusos de los derechos humanos», recalcó.

En ese sentido, Guterres animó al Consejo de Seguridad a actuar ante las primeras señales de que un conflicto pueda desencadenarse y les recordó los grandes costes que tiene no hacerlo.

El secretario general abrió con su discurso un debate en el que están previstas más de 90 intervenciones, incluidas las de varios ministros de Exteriores. EFE

EFE.- El presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, criticó este lunes abiertamente a la ONU y dijo que la organización es un «club» de gente que se reúne para hablar y «pasárselo bien».

El comentario de Trump, en un mensaje por la red Twitter, deriva de la decisión adoptada el viernes pasado por el Consejo de Seguridad para exigir a Israel el fin de sus asentamientos en territorios palestinos, que fue aprobada gracias a la abstención de EE UU.

«Naciones Unidas tiene un gran potencial, pero ahora es solo un club de gente para reunirse, hablar y pasárselo bien. ¡Qué triste!», tuiteó.

La crítica de Trump sigue a otro tuit difundido el viernes pasado, después de que fuera aprobada la resolución de la ONU, en el que advirtió que, a partir del 20 de enero, cuando llegue a la Casa Blanca, «las cosas (en la ONU) van a ser diferentes».

El presidente electo había pedido que Estados Unidos vetara la resolución que fue aprobada en el Consejo de Seguridad de la ONU sobre los asentamientos israelíes.

La resolución fue aprobada por 14 votos a favor y la abstención de Estados Unidos, que no ejerció el derecho de veto que le confiere su calidad de país con asiento permanente el máximo órgano de decisiones de la ONU.

El proyecto de resolución, que recibió fuertes críticas de Israel, fue llevado al consejo por Venezuela, Nueva Zelanda, Malasia y Senegal, después de que se echara para atrás Egipto, país que en un principio llevaba la iniciativa.

Un día después de esa votación, Trump calificó la decisión como «una gran pérdida para Israel en la ONU» y consideró que «haría más difícil» negociar la paz entre israelíes y palestinos.

El presidente electo, que ha afirmado una lealtad sin fisuras con Israel, ha prometido que trasladará la sede de la embajada de Estados Unidos desde Tel Aviv a Jerusalén, un movimiento al que se se venía oponiendo la Administración de Barack Obama.

Trump ya ha designado como futuro embajador en Israel al abogado David Friedman, una figura próxima a la derecha israelí, que ha apoyado la expansión de las colonias israelíes en territorios palestinos y no cree conveniente la solución de dos Estados.EFE