El gobierno argentino de Alberto Fernández ya oficializó el estatus de «refugiado» al expresidente de Bolivia, Evo Morales, protegiéndolo de «cualquier posibilidad de extradición» a pesar que el mandatario tenga un orden de detención en su país.

El pasado 12 de diciembre, Morales aterrizó en Buenos Aires para realizar su solicitud de refugiado. Sin embargo, el canciller de esa nación, Felipe Solá, aseguró que para que esto ocurriera, el exmandatario debía fijar un domicilio en Argentina.