El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazó este lunes al mandatario ruso, Vladimir Putin, con imponer aranceles indirectos de hasta el 100% si no se alcanza un acuerdo de paz en Ucrania en un plazo de 50 días. La advertencia fue emitida desde la Casa Blanca, durante un encuentro con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte.
“Una de las razones por las que usted está aquí hoy es porque estoy muy descontento con Rusia”, expresó Trump en presencia de la prensa. El presidente estadounidense ha mostrado en las últimas semanas una creciente frustración por la negativa del Kremlin a frenar los ataques contra territorio ucraniano.
Trump precisó que se trataría de “aranceles secundarios”, es decir, medidas que no solo afectarían directamente a Moscú, sino también a países o entidades que mantengan relaciones comerciales con Rusia. La amenaza se da en un momento clave para las negociaciones multilaterales sobre el conflicto bélico que ya supera los dos años.
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Durante la reunión con Rutte, Trump también manifestó su intención de enviar sistemas de defensa Patriot a Ucrania, aunque aclaró que la adquisición de ese armamento sería financiada por la Unión Europea. El gesto representa un cambio de postura respecto a los primeros meses de su mandato, cuando intentó mantener un canal abierto con Putin para negociar el fin del conflicto.
Zelenski agradece a Trump su disposición de enviar material militar a Ucrania
El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, agradeció este lunes la disposición de su homólogo estadounidense para enviar equipos de defensa antiaérea Patriot, entre otros sistemas de protección, como parte de una nueva alianza técnica en la que también participan Alemania y Noruega.
“Agradezco al presidente Trump su disposición a ayudar a proteger la vida de nuestro pueblo”, escribió Zelenski en su cuenta oficial de X. También confirmó que su equipo trabaja en acuerdos bilaterales de defensa que garanticen una respuesta coordinada frente a los ataques rusos.
Trump había sido criticado en abril por excluir a Rusia de una nueva ronda de sanciones económicas contra países adversarios, argumentando que ya existen penalizaciones severas en su contra. Sin embargo, su tono hacia Moscú ha cambiado visiblemente tras las últimas ofensivas militares del Kremlin.
La advertencia directa contra Putin y el eventual envío de misiles marcan un giro en la política exterior de Washington, que se reposiciona como actor clave en la presión internacional contra el régimen ruso. El plazo de 50 días impuesto por Trump marca un nuevo punto de tensión en el conflicto.






