“Estados Unidos va a hacer todo lo posible para que Nicaragua regrese a la democracia”, afirmó Trujillo. “Todas las opciones están sobre la mesa”, indicó, aunque preguntado si eso incluye una opción militar, respondió: “En este momento, no”.
El diplomático afirmó que ese país debe regresar a las conversaciones y consideró bastante graves los señalamientos de Daniel Ortega contra los obispos. “Cuando el gobierno acusa a los mediadores de ser terroristas, se hace bien difícil regresar al diálogo”.
Ortega calificó el jueves de golpistas a los obispos y opinó que son cómplices de las fuerzas internas y de los grupos internacionales que, a su juicio, actúan en Nicaragua para derrocarlo.
La gran alianza cívica de Nicaragua manifestó su apoyo al Episcopado como mediador del diálogo luego del ataque de Ortega, y dijo que está lista para retomar ese proceso.
“Queremos expresar nuestro decidido respaldo a la Conferencia Episcopal de Nicaragua en su labor de mediador y testigo del diálogo nacional, que busca poner fin a la violencia”, indicó la Alianza por la Justicia y la Democracia, que aglutina a universitarios, empresarios, sociedad civil y campesinos. “Estamos listos para retomar la agenda de democratización y justicia sin dilaciones, ni retrasos”, continuó el comunicado de la organización.
La Iglesia católica en Nicaragua realizó ayer una jornada de ayuno y de rezo de la oración de exorcismo a San Miguel Arcángel, en desagravio por la violencia desatada en el país.
“Unidos todos en oración y ayuno, junto a nuestros obispos”, exhortó en una declaración la Conferencia Episcopal de Nicaragua.
El obispo auxiliar de Managua, Silvio Báez, invitó a los nicaragüenses a vivir este día de ayuno y de oración “con el corazón libre de amarguras y sin resentimientos”.
En el rezo de la oración de exorcismo a San Miguel Arcángel, los obispos han instado especialmente a los policías, militares y demás empleados públicos que apoyan la violencia contra los nicaragüenses por orden del gobierno, a reflexionar sobre la grave y urgente situación del país y a tomar las decisiones “que su conciencia les dicte y se comprometan a defender la vida, la verdad y la justicia”.
La vicepresidente de Nicaragua, Rosario Murillo, advirtió ayer que los golpistas deberán responder ante la justicia por los daños que causaron durante las protestas antigubernamentales de los últimos tres meses.
“Deben pagar por la destrucción de tantas vidas, por todos los que han sufrido las acciones criminales del terrorismo golpista”, dijo. “Perdonar pero nunca olvidar esos crímenes contra Nicaragua”, subrayó.