La administración de Donald Trump evalúa utilizar la base militar de Guantánamo para retener migrantes en situación irregular en Estados Unidos, como parte de sus nuevas políticas migratorias que buscan deportar a los emigrantes a sus países de origen.
Según la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, la administración Trump estudia opciones para expulsar a quienes se encuentran en el país de forma irregular, especialmente a aquellos provenientes de países que no aceptan las deportaciones, como Venezuela y Cuba.
“Estamos evaluándolo y debatiéndolo en este momento. Es una decisión del presidente, pero es un recurso y vamos a seguir explorando cómo podemos utilizar todos nuestros recursos para mantener a Estados Unidos seguro”, afirmó Noem, al ser preguntada si la base naval, ubicada en Cuba, era una opción para enviar a inmigrantes detenidos por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés).
Condiciones precarias en Guantánamo
El campo de detención de la base de Guantánamo, ubicado en una base naval de Estados Unidos en Cuba, fue abierto en 2002 por el expresidente George Bush (2001-2009) para retener a acusados de terrorismo en el marco de la “guerra global contra el terrorismo”, luego de los atentados del 11 de septiembre de 2001.
Sin embargo, los migrantes son retenidos en un área separada, encontrándose en un limbo legal dentro de una base militar que opera al margen de las leyes migratorias estadounidenses.
Un reportaje publicado por The New York Times en 2024 reveló que los detenidos enfrentaban condiciones precarias en Guantánamo, incluyendo denuncias de que eran obligados a utilizar vendas de visión opaca durante los traslados dentro de la base, que sus llamadas eran monitoreadas y que las instalaciones estaban infestadas de ratas.
Foto: EFE.






