El violinista Wuilly Artega ofreció declaraciones este jueves para fijar posición ante el vídeo publicado la noche de este miércoles en el programa del número dos del régimen de Nicolás Maduro, Diosdado Cabello, «Con el mazo dando».
El constituyentista hizo público un video en el que se muestra al violinista conversando con supuestos militares en el destacamento 433 de la Guardia Nacional Bolivariana, en Caracas. En el audiovisual Arteaga tilda a los medios de «amarillistas» con respeto a la cobertura de su caso, y señala de forma negativa a la oposición venezolana.
«Yo tengo un mensaje de unidad, unión y arte para Venezuela. Nadie nunca va a poder desvirtuar utilizando cosas falsas para desprestigiar un mensaje que con tanto cariño le he dado a Venezuela», dijo.
Arteaga indicó que el video «no es falso» pero aseguró que «está editado» y que no tiene nada qué esconder.
Durante sus 19 días de reclusión en el destacamento 433 de El Paraíso, el violinista reveló que en repetidas ocasiones y en distintos días, los efectivos lo obligaron a utilizar la misma vestimenta para filmar dichas grabaciones que según él, fueron editadas.
Aseguró que al momento de ser detenido fue golpeado, le amarraron las trenzas entre los zapatos , le rompieron el violín y lo torturaron con el rostro cubierto. Posteriormente, pusieron a los detenidos de rodillas y los golpearon con los escudos.
Al finalizar, el músico confirmó que la compañera que fue detenida junto con él, fue violada por efectivos de la GNB mientras se encontraban dentro del camión, para ser trasladados al destacamento. La veracidad de esta afirmación no fue confirmada y el nombre de la víctima no fue revelado.
«Estaba preparado para sentir el fuego en la cabeza, cuando dijeron que nos iban a quemar el pelo», relató Arteaga, y aseguró que algunos oficiales detuvieron los golpes y la tortura cuando llegó un superior que no pudo reconocer. Al que sí reconoció fue a uno de los oficiales que participó en el amedrentamiento del día en que la GNB rompió su violín. La imagen se hizo viral y Arteaga pasó a convertirse en uno de los íconos de las protestas contra gobierno que comenzaron a principios de abril.
Entre las penurias que pasó en la celda, a Arteaga se le coartó el derecho a la alimentación -amigos le daban de su comida, pues no podía recibir comida- y no le permitieron cambios de vestimenta.
«Tuve la oportunidad de hablar con muchos guardias que saben la verdad y que están siendo manipulados», concluyó Arteaga.
Con información de Patrizia Aymerich y reportes de Luis Gonzálo Pérez






