Tras el aumento salarial y las nuevas medidas económicas dictadas por Nicolás Maduro, las empresas comienzan a sentir las consecuencias.

Trabajadores de la fabrica de cauchos, Pirelli, en el Estado Carabobo, se concentraron en las afueras de la empresa debido el cierre indefinido de la misma por no contar con los recursos necesarios para la materia prima, ni para la cancelación de salarios, afectando a mas de 700 trabajadores.

Luis Álvarez, dirigente sindical, aseguró: «Nadie gana ni para comprar medio kilo de queso. Se agudizará aún más la crisis de transporte a nivel nacional. Toda la materia prima viene de afuera».

Por su parte, trabajadores señalaron su preocupación: «Estoy un poco triste porque nunca había vivido esta situación, tenía 33 años en la empresa, en la casa somos siete y soy el sustento de la familia. Lo que ganaba no me alcanzaba para nada», declaró uno de ellos.

Recordemos que Pirelli contaba con una producción de 100 mil neumáticos, pero en julio de 2018 sacó al mercado solo 6.900, disminuyendo de esta manera la producción y el despacho de cauchos a toda Venezuela, agudizando así la crisis de transporte.

Finalmente, empleados esperan pronta respuesta para la incertidumbre, al desconocer si estarán despedidos parcial o definitivamente.

Representantes sindicales de las empresas de neumáticos más importantes del país: Pirelli, Goodyear y Firestone ofrecieron un balance del sector este miércoles e informaron que las tres empresas producen menos del 50%.

Luis Lovera, representante sindical de Goodyear aseguró que la empresa produce mil cauchos diarios siendo su capacidad de 9 mil cauchos al día, lo que se traduce en apenas un poco más del 10% de su capacidad.

Por su parte, la empresa Pirelli cuenta con una capacidad de 1 millón de neumáticos al año, sin embargo en lo que va de 2018 solo han sacado 80 mil piezas, lo que se traduce en un 7% de productividad, así lo indicó Luis Álvarez del sindicato de trabajadores.

Además, agregó que hace más de 2 años que no producen cauchos convencionales, que son los que usan las camionetas de transporte público, por falta de materia prima, lo que agrava la situación del transporte.

Por su parte, la situación de Firstone no es distinta. De 9 mil 500 unidades diarias de capacidad instalada, actualmente producen solo 2 mil.

Ante esta situación los trabajadores indicaron que muchos han tenido que llevarse la proteína del comedor para sus hijos en sus hogares, mientras que otros han optado por vender comida y electrodomésticos de sus casas y hacer carreras de taxi para llevar el sustento a sus familias.

 

 

 

La escasez de cauchos ha aumentado la demanda de reparaciones y la compra de “chivas” para solventar el desabastecimiento. Como resultado, sus costos han sufrido notables incrementos que los propietarios de vehículos y transportistas deben pagar con el fin de mantenerse operativos, reseña La Verdad de Vargas.

Conseguir neumáticos nuevos se ha convertido en una tarea bastante difícil, no solo los de precios regulados, sino también los que se cotizan en el mercado negro. De allí que surge la necesidad de comprarlos que otros desechan, que anteriormente eran lanzados a la basura y ahora se venden.

A principios de 2016, un parche para caucho de moto costaba Bs. 300, mientras que de autobuses, Bs. 600. Actualmente el servicio en general oscila entre los Bs. 2.000 y 4.000, “todo depende de las dimensiones del hueco”, dijo Roger Alfonar, encargado de una cauchera en El Teleférico, Macuto.

Comentó que otra de las fallas con las que deben luchar las caucheras es con la mala calidad de los implementos de trabajo, ya que desde diciembre de 2015 no venden tripas porque no garantizaban un trabajo final de calidad.

“Lo que hacíamos era perder tiempo y dinero porque uno montaba una tripa nueva y a los dos días venía el chofer exigiendo una pieza nueva. Así se nos iba todo el paquete”.

Señaló que los requerimientos de zapatas han aumentado en más de un 50%. “Aquí se les hace tachón a los cauchos lisos para mejorar su agarre en el pavimento. También los cosemos y pegamos zapatas cuando se rompen por los costados, de esa manera se alarga su tiempo de vida”.

Fuente: La Patilla