Los cuidados, se conocen como esas actividades que permiten la regeneración del bienestar físico y emocional de las personas. A su vez, abarcan una amplia serie de tareas, como el mantenimiento de los hogares, el cuidado de niñas y niños, personas enfermas o dependientes, entre otras…

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Este trabajo, es muy esencial para el sostenimiento de la vida, lo que genera un aporte fundamental para la producción económica, el desarrollo y el bienestar de la sociedad.

Sin embargo, activistas en el mundo consideran que la actual distribución de las responsabilidades de los cuidados, se ha visto «desequilibrada», al ver como esta recae principalmente en los hogares y mujeres.

Defensoras de derechos humanos, explican que la sobrecarga de trabajo genera «pobreza de tiempo» en las mujeres, impidiendo la igualdad de oportunidades frente a los hombres.

Según datos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), en América Latina y El Caribe, una quinta parte de la población, trabaja en sectores vinculados al cuidado, esto representa a más de un tercio del empleo femenino.

 

Actividades de cuidados en medio de la pandemia

La llegada del coronavirus ha reforzado este tipo de labores. Mientras que otras actividades se desaceleraban, los cuidados constituyen una parte importante en el tema de empleos.

El cuidado de niños y niñas, personas enfermas o en situaciones de riesgo y el trabajo doméstico, ha aumentado de forma significativa.

Bajo esta circunstancia, las mujeres enfrentan mucho más dificultades para sostener su participación en el mercado laboral. En América Latina y El Caribe, la tasa de actividad feminidad se posiciona en 52% , 25 puntos por debajo de la tasa de actividad masculina.

Un giro que garantice oportunidades

María Noel Vaeza, directora Regional de la ONU, asegura que es momento de «ir más allá», y promover programas de cuidados integrales que incluyan políticas económicas de empleo, salud y protección social.

«Esta es la única manera de afrontar los retos que nos ha presentado la pandemia y avanzar en contratos sociales que permitan enfrentar el aumento de la pobreza y la inseguridad alimentaria y lograr la igualdad y la sostenibilidad sin dejar a nadie atrás», así indicó según lo escrito en medios internacionales.

La Comisión Económica para América Latina (Cepal), indicó este jueves que tras la paralización de actividades productivas por la pandemia del coronavirus, al menos 2,7 millones de empresas formales en América Latina cerrarán.

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La comisión explicó que en su mayoría se trata de microempresas y esto llevaría a la destrucción de 8,5 millones de empleos.

“El impacto de la crisis será muy diferente según el sector y el tipo de empresa”, dijo la secretaria ejecutiva del organismo, Alicia Bárcena durante una rueda de prensa.

Las más afectadas serán las micro y pequeñas empresas, de las que dependen a su vez los sectores más golpeados por las medidas sanitarias para frenar la expansión del virus, como el comercio, los hoteles y los restaurantes, según el nuevo estudio del organismo de la ONU.

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) planteó este martes la entrega de un ingreso básico de emergencia que alcance los 143 dólares, que sea distribuido para 215 millones de personas pobres en Latinoamérica por un lapso de seis meses.

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Ante lo que consideran una emergencia frente a la pandemia del covid-19, el organismo estimó que las economías regionales sufrirán una caída promedio del PIB de hasta el 5,3%.

En ese escenario, la Cepal calificó como «especialmente relevante» la entrega del ingreso para cubrir el acceso a la canasta básica de alimentos y necesidades esenciales.

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) estimó este martes que Venezuela tendrá una contracción de -18%, siendo uno de los países más afectados por la pandemia del nuevo coronavirus, SARS-CoV-2. Esto en un estudio que realizó la organización sobre las consecuencias económicas que tendría esta crisis sanitaria dentro de la región latina, en que precisaron que la recesión en general sería de 5,3%.

«La peor contracción de la actividad económica que la región haya sufrido desde que se iniciaron registro, en 1900», fue lo que dijo un representante de la organización.

Además, puntualizaron que México, Argentina y Ecuador estarán afectadas en -6,5%, mientras que Nicaragua en -5,9% y Brasil con -5,2%. Asimismo, los menos afectados serán República Dominicana con 0%, Guatemala con -1,3%, Paraguay con -1,4%, Panamá con -2%, Colombia con -2,6% y Honduras con -2,8%.

Venezuela disminuirá la caída de su Producto Interno Bruto (PIB) a 5,5% en 2018, frente al 9,5% estimado para el año pasado, según las previsiones la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).

De acuerdo al último informe del organismo, durante los próximos años el crecimiento económico en Latinoamérica se verá impulsado por el repunte de la economía de Brasil.

Tras crecer un 5,3% en 2017, se espera que Panamá tenga la mayor tasa de expansión de la región este año, con un 5,5%. Muy cerca estará República Dominicana, que pasará del 4,9 al 5,1%, mientras que Nicaragua avanzará del 4,9 al 5%.

Bolivia y Paraguay aumentarán su PIB un 4%; Uruguay un 3,2%; Argentina un 2,2%; y Ecuador un 1,3%.

En cuanto a las subregiones se refiere, se estima que América Central crezca un 3,6%; aunque si a América Central le suman a México, lo harían en un 2,7%. América del Sur crecerá, por su parte, un 2%; y el Caribe un 1,5%.

Luego del aumento en la tasa de participación y el estancamiento en la tasa de ocupación que llevaron al incremento de la desocupación urbana (de 8,9% a 9,4%) entre 2016 y 2017, se espera que la tasa de desempleo comience a disminuir en 2018, en consonancia con la mejora del crecimiento económico en la región.

En este sentido, América Latina y el Caribe tendrían una gran oportunidad para ampliar su espacio de política económica, a fin de sostener el ciclo expansivo, según las consideraciones de este organismo de la Organización de Naciones Unidas (ONU).

EFE.- Venezuela y Trinidad y Tobago liderarán este año las caídas del PIB (Producto Interior Bruto) con un decrecimiento del 9,7 % y 4,5 % respectivamente, mientras que la República Dominicana será el país que más crecerá, con un 6,4 %, según las previsiones del organismo de las Naciones Unidas.

América Latina y el Caribe cerrará el 2016 con una recesión del 1,1 % y crecerá un 1,3 % el próximo año, impulsada por el crecimiento de la República Dominicana y Panamá, según informó hoy la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).

En su balance preliminar anual de las economías de la región, el organismo precisó que, tras dos años seguidos de contracción, la región se encuentra en un “punto de inflexión”.

“Después de dos años de contracción la región vuelve a tasas de crecimiento positivas, eso sí: estas son bajas. La recuperación se da en un contexto de creciente incertidumbre por lo que nosotros llamamos a la cautela”, dijo la secretaria ejecutiva de la Cepal, Alicia Bárcena, al presentar el Balance Preliminar de las Economías de América Latina y el Caribe 2016.

“El panorama no es muy alentador, es mejor que el 2016 pero, sin duda, sigue siendo un panorama que nos muestra cierta fragilidad en relación al desempeño de la región”, agregó Bárcena.

Según el informe, el país latinoamericano que más crecerá este 2016 será República Dominicana (6,4 %) seguido por Panamá (5,2 %), Nicaragua (4,8 %) y Antigua y Barbuda (4,2 %).

Mientras que las mayores contracciones corresponderán a Surinam (-10,4 %), Venezuela (-9,7 %), Trinidad Tobago (-4,5 %) y Brasil (-3,6 %), señala el informe.

Según Bárcena, la región muestra en 2016 una heterogeneidad, con América del Sur con una caída del 2,4 %, mientras que el Caribe se contraerá un 1,7 % y América Central y México tendrá un crecimiento del 2,4 %.

“En general creemos que las economías de la región han tenido un manejo macroeconómico prudente, la inflación se ha mantenido en torno al 8 %, con algunas excepciones, el déficit fiscal se mantiene entre el 2015 y el 2016, el crecimiento de la deuda pública ha sido moderado y el déficit de cuenta corriente ha disminuido”, señaló la secretaria ejecutiva.

En cuanto al desempleo, el informe advirtió que cerrará este año con una tendencia alcista que podría llegar al 9,0 %, muy superior al 7,4 % anotado en 2015 debido a la disminución de la tasa de ocupación y al aumento en la tasa de participación laboral.

La inflación, en tanto, muestra distintos niveles entre las subregiones.

En América del Sur pasó de un 9,2 % en septiembre de 2015 a un 10,9 % en igual mes de 2016, mientras que las economías de Centroamérica y México (como grupo) pasaron de registrar una inflación (acumulada a 12 meses) del 2,5 % en septiembre de 2015 a un 3,4 % en el mismo mes de 2016.

Las caídas en la inversión, los discretos avances en productividad y la persistencia de brechas estructurales en la región son los temas que más “preocupan” a la secretaria ejecutiva del organismo regional.

En tanto, para el próximo año se espera que América Central crezca un 3,7 %, América Central y México un 2,3 %, América del Sur un 0,9 % y el Caribe un 1,3 %.

La única economía de la región que seguiría contrayéndose sería Venezuela, con un caída del PIB de un 4,7 %, mientras que las otras tendrían un “magro crecimiento”, comentó Bárcena.

Entre los países que crecerían más durante el próximo año despuntan República Dominicana con un 6,2 %, Panamá con un 5,9 % y San Cristóbal y Nieves, con un 5,3 %, mientras que los que destacan por sus discretos crecimientos serán Ecuador con un 0,3 %, Trinidad y Tobago, con un 0,5 %, y Surinam, con un 0,8 %.

“Creemos que lo que se requiere es un mayor impulso a la inversión, un mayor esfuerzo por parte del sector privado, porque todavía no se ve ese apetito de invertir más y la inversión sigue siendo la variable necesaria que puede tener efectos positivos sobre la demanda agregada y la productividad”, agregó Bárcena.

Según la Cepal, de cara a corto y largo plazo resulta imprescindible impulsar políticas contracíclicas como la reducción de la evasión y elusión – que en promedio equivale a 6,7 puntos del PIB regional-, ser cautelosos con el gasto público y revisar la estructura de subsidios (combustibles) e incentivos.EFE

La secretaria ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), Alicia Bárcena, aseguró que Venezuela no está en crisis humanitaria, a pesar de la profunda escasez y la inestabilidad política que atraviesa.

“El país no está en una crisis humanitaria, definitivamente no, hay que tenerlo claro. Hay escasez de ciertos productos y tensión política, pero Venezuela tiene todavía muchos elementos para ser un país vibrante y económicamente pujante y está haciendo esfuerzos para diversificar su matriz productiva”, señaló Bárcena en una entrevista para el medio Sputnik, durante la XIII Conferencia Regional sobre la Mujer de América Latina y el Caribe.

Bárcena indicó que la economía venezolana podría recuperarse eliminando el control de cambio para que los precios del mercado se estabilicen.

La representante del organizo destacó que la inestabilidad política de Venezuela solo podría resolverse a través de un cambio de gobierno, pero que eso sólo lo pueden negociar las instituciones venezolanas.

Fuente: El Nacional