La Reina Isabel II envió este domingo sus felicitaciones al Gobierno encargado de Venezuela por la conmemoración de los 209 años de la proclamación de la Independencia en Venezuela.

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En una carta remitida a Juan Guaidó, la monarquía británica expresó sus más «sentidas palabras al pueblo venezolano» por el día de la firma del acta independentista.

El Reino Unido fue uno de los primeros países en reconocer al jefe del Parlamento como legítimo mandatario interino de la nación, tras su juramentación en enero de 2019.

Ese respaldo a los intereses democráticos en el país datan incluso desde la época del imperio español, cuando el Gobierno británico apoyó desde el punto de vista militar, político y diplomático las intenciones insurgentes en hispanoamérica.

Duncan Hill, encargado de negocios de la embajada británica en Venezuela, fue el responsable de hacer llegar el saludo de un país a otro.

La reina Isabel II participó este sábado en una ceremonia militar reducida, marcada por medidas de distancia social debido al coronavirus, en el castillo de Windsor, con motivo de sus 94 cumpleaños.

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El cumpleaños de la monarca, el 21 de abril, se suele celebrar en junio en Londres con un gran desfile militar, en el llamado «saludo de colores», que congrega a cientos de militares y a miles de espectadores.

Pero este año el desfile fue anulado por la pandemia y reemplazado por un evento más íntimo en el castillo de Windsor, a unos 40 km de Londres, donde Isabel II y su esposo el príncipe Felipe están confinados desde marzo. 

La reina asistió a la ceremonia vestida con un conjunto de color aguamarina, con el sombrero a juego, sonriente y observando a los guardias que estaban a más de dos metros de distancia entre sí, en respeto de las consignas para evitar el riesgo de contagio del coronavirus, que ha dejado más de 41.000 muertos en el país.

Esta es la primera vez desde 1895 que se celebra el aniversario de un monarca en Windsor. La última ceremonia en esta residencia de verano fue en honor de la reina Victoria.

Fuente: AFP

A pesar de la pandemia del covid-19 que afecta al mundo y también al Reino Unido, en donde se registran casi 130.000 casos positivos, la reina Isabel II celebró este martes su cumpleaños número 94 en su residencia de Windsor.

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Con un video en redes sociales, la familia real deseó felicidad para la monarca, a quien se aprecia en distintos momentos de su vida, desde que era una bebé hasta la actualidad.

«Para aquellos de ustedes que también celebran sus cumpleaños hoy en casa, con o sin sus seres queridos, les enviamos un feliz agradecimiento«, dijo Isabel, en compañía de su esposo, el príncipe Felipe, con quien recibió mensajes de forma virtual.

La soberana británica ha destacado en distintas ocasiones la importancia de vivir con disciplina el confinamiento, por lo que tampoco tendrá lugar la habitual celebración oficial de cumpleaños en junio.

La reina Isabel II agradeció el «compromiso desinteresado» del personal dedicado a la salud en el mundo el cual los últimos meses se encuentra luchando contra la pandemia causada por el Covid-19.

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«La dedicación al servicio de innumerables enfermeras, matronas y otros trabajadores de la salud, en estas circunstancias tan desafiantes, es un ejemplo para todos nosotros», expresó la reina Isabel II a través de un video publicado en la cuenta de Twitter de la familia real.

En el audiovisual se observa una serie de imágenes de miembros de la familia real junto a personal de la salud pública. «Con motivo del Día Mundial de la Salud, quiero agradecer a todos los profesionales de la salud por su desinteresado compromiso y diligencia al asumir funciones de vital importancia para proteger y mejorar la salud y el bienestar de las personas en la Commonwealth y en todo el mundo», agregó.

Reina Isabel II | Foto: Cortesía

Reina Isabel II | Foto: Cortesía

Ante la gravedad de la pandemia del covid-19 en el Reino Unido, en donde se han confirmado más de 40.000 casos positivos y más de 4.300 muertes, la reina Isabel II envió un mensaje este domingo a los ciudadanos para que permanezcan «unidos».

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La jefa de Estado garantizó que «luchando juntos contra esta enfermedad» la nación podrá superarla de forma satisfactoria, así como también se permitió agradecer a quienes han cumplido con la cuarentena.

La reina de 93 años habló desde el castillo de Windsor, al este de Londres, en donde aseguró que las generaciones venideras reconocerán que quienes superen la pandemia poseían una gran fortaleza.

«Los atributos de la autodisciplina, la determinación tranquila y bienhumorada, así como el compañerismo, todavía caracterizan a este país», dijo Isabel II, quien recordó dificultades similares a las actuales en los tiempos de la Segunda Guerra Mundial.

El duque de Sussex y nieto de la reina Isabel II estuvo presente este miércoles en la cumbre sobre el turismo sostenible que se realizó en el Centro Internacional de Conferencias de Edimburgo (Escocia, Reino Unido), para promocionar su proyecto Travalyst. Lo sorprendente de este hecho es que el príncipe Harry de Inglaterra solicitó a los organizadores que los presentaran sin ningún título oficial.

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“Ha dejado claro que todos debemos llamarlo ‘Harry’, así que damas y caballeros, demos una gran bienvenida escocesa a Enrique”, dijo desde el escenario la presentadora de la ceremonia, Ayesha Hazarika.

Este evento forma parte de la última ronda de compromisos oficiales que realizará el duque como miembro de la familia real británica, antes de que él y su esposa  Meghan Markle, se aparten formalmente de sus deberes reales.

El príncipe William será el primer miembro de la familia real británica que realice una visita oficial a Israel y a Territorios Palestinos, la próxima semana, un viaje presentado como carente de mensaje político pero que se produce en un tenso contexto.

Otros miembros de la familia real, como los duques de Gloucester o de Kent, primos de la reina, viajaron a Israel en el pasado, pero nadie del nivel del Duque de Cambrige, segundo en la línea de sucesión al trono británico. Ninguno de ellos realizó tampoco una visita oficial a Territorios Palestinos.

La duquesa Catalina de Cambridge no participará en la visita, que tendrá lugar dos meses después del alumbramiento de su tercer hijo.

La decisión del presidente estadounidense, Donald Trump, de reconocer Jerusalén como la capital de Israel sigue generando malestar entre los palestinos y las protestas motivadas pro la inauguración de la embajada de Estados Unidos en la Ciudad Santa en mayo acabaron en un baño de sangre en la Franja de Gaza, territorio palestino bajo bloqueo israelí.

El nieto de la reina Isabel II, llegará el lunes al aeropuerto internacional de Tel Aviv desde Jordania. A falta de Gaza, viajará a Cisjordania y a Jerusalén Este, la parte palestina de la ciudad que Israel anexó y que los palestinos reivindican como capital del Estado al que aspiran.

En este contexto de tensión israelo-palestina, los británicos subrayan que el príncipe no es una personalidad política. Pero las visitas oficiales reales se organizan a petición del gobierno. Los servicios del príncipe en el palacio de Kensington no proporcionaron detalles sobre los motivos de tal viaje en este momento.

El periplo del príncipe comenzará el domingo en la vecina Jordania, donde se reunirá con el príncipe heredero Husein bin Abdalá, con jóvenes jordanos, militares británicos y refugiados sirios.

Pero del otro lado del río Jordán, hay israelíes que denuncian el hecho de que el programa oficial mencione una visita en Jerusalén Este y situándola en «Territorios Palestinos ocupados».

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El glamour se hizo presente en el evento del año, la boda entre Harry y Meghan, en la Capilla de San Jorge en el Castillo de Windsor.

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Los Duques lucieron encantadores y enamoraron a todos con sus tiernas miradas y el tan esperado beso que se produjo en las afueras de la Capilla de San Jorge luego de la ceremonia.

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Las joyar que lucía Meghan Markle, eran parte del homenaje a la madre de Harry, Lady Di, pues el anillo tenía dos diamantes pequeños que pertenecían a la princesa Diana.

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Además, la tiara que lució la novia es parte de la colección de joyas de la realeza, pues perteneció a la abuela de la reina Isabel II, Maríade Teck.

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Esta fue una de las bodas más esperadas, desde las nupcias de Kate y William en 2011. La familia real se hizo presente en pleno para acompañar a los novios. De izquierda a derecha, el príncipe Guillermo, duque de Cambridge; el príncipe Carlos, príncipe de Gales; Camila, duquesa de Cornualles; Catalina, duquesa de Cambridge; el príncipe Andrés, duque de York y las princesas Beatriz y Eugenia, en la capilla de San Jorge.

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Y el amor entre ellos es visible, así como los nervios que los embargaban e intentaban afrontarlos unidos, tal como prometieron estar el resto de sus vidas.

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El obispo presidente de la Iglesia Episcopal de EEUU, el reverendo afroamericano Michael Bruce Curry, encargado de dar el sermón está sorprendiendo a todos con su manera dirigirse a los presentes.

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El principe Carlos fue quien acompañó en la marcha nupcial a la novia hasta el encuentro con Harry.

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Los principes Jorge y Carlota, hijos de los Duques de Cambridge, acompañaron a la novia en el camino hacia al altar, tal como lo hicieron en la boda de su tía Pippa Middlenton.

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Meghan estuvo acompañada en todo momento de su madere Doria Ranglan, desde la salida del hotel, hasta la ceremonia en la que se desposó con Harry de Gales.

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Centenares de invitados de la familia real y el mundo del espectáculo acudieron a esta unión, siendo testigos del amor entre los ahora Duques de Sussex.

 

Este sábado en una ceremonia muy sobria en la Capilla de San Jorge en el histórico Castillo de Windsor, en las afueras de Londres, se unieron en matrimonio el príncipe Harry de Gales y la actriz estadounidense Meghan Markle ante la mirada de  1.200 invitados que estaban dentro de la Capilla y miles de espectadores más que esperaban a las afueras del castillo para celebrar por los novios.

La novia llego dentro de una  una carroza Rolls-Royce Phantom IV, vistiendo un hermoso y sencillo vestido blanco que dejaba al descubierto sus hombros y enmarcaba su esbelta figura.

Este diseño de Givenchy, no tenía pedrerías ni encajes, lo que hizo destacar aun más la tiara de la novia, una joya que pertenecía a María de Teck, esposa del Rey Jorge V y abuela de la Reina Isabel II.

Ante la incertidumbre de quien llevaría a la novia hasta el altar, luego de que su padre afirmara que no asistiría a la boda tras el escándalo por unas fotografías vendidas a una revista de farándula, mucho se había especulado de que podría ser su madre, Doria Ragland, quien caminaría con Meghan hasta el encuentro con su futuro esposo, sin embargo, fue el príncipe Carlos, padre de Harry, quien caminó por el pasillo sosteniendo a la novia y la entregó a los brazos de su hijo.

Invitados especiales

Entre los invitados se encontraba, por supuesto, la familia real, los Duques de Cambridge, la reina Isabel II y su esposo el príncipe Felipe de Edimburgo, el Principe Carlos y su esposa la Duquesa Camila de Cornualles.

Pero además habían invitados especiales, tales como David y Victoria Beckham, Amal y George Clooney, Elton Jhon, James Blunt y su esposa Sofia Wellesley, Oprah Winfrey, la tenista Serena Williams y su esposo Alexis Ohanian, Sabrina Dhowre y el actor Idris Elba.

La ceremonia

Entre nervios y amor los novios se dieron el sí en una romántica ceremonia oficiada por el Decano de Windsor, David Conner y el arzobispo de Canterbury, Justin Welby, mientras que el obispo estadounidense Michael Curry, fue el encargado de dar un sermón cargado de emocionalidad, en el que invitó a los presentes a imaginar un mundo gobernado por la fuerza del amor.

El reverendo, obispo presidente de la Iglesia Episcopal de los Estados Unidos, una rama de la iglesia Anglicana, seconvirtió en la estrella por sorpresa la boda real entre Harry y Meghan.

Mientras que un coro de gospel, en la Capilla de San Jorge estuvo a cargo de emocionar a los presentes cuando interpretaron el tema «Stand By Me».

Luego de la ceremonia, la reina ejercerá de anfitrión y ofrecerá a los invitados una recepción privada para la pareja, la familia y sus amigos más íntimos.

Vida de casados

Según medios británicos, la reina Isabel II mantuvo en reserva un ducado para aquella que se casara con su nieto, el príncipe Harry, el de Sussex. Así, Meghan Markle, la actriz de la exitosa serie Suits, será entonces la nueva Duquesa de Sussex.

Los esposos vivirán en Nottingham Cottage, una modesta vivienda de 125 metros, dentro del complejo del Palacio de Kensington, donde compartirán todo, hasta su patrimonio, pues según varios medios británicos, el príncipe no accedió a hacer un acuerdo prenupcial, teniendo en su haber 10 millones de dólares  que recibió por la herencia de su madre y otros 20 en los que se valoran sus demás activos. Por su parte, la actriz  aportará 4 millones a esta relación.

Luna de miel en Africa

Se conoció que los esposos irían a pasar su luna de miel en elcontinente africano. El enclave concreto será Meno a Kwena, un resort que cuesta unos 500 dólares la noche por persona y que se encuentra en Botswana.

Oriana Barroso-. La Reina Isabel II apareció este martes en la primera fila del desfile del diseñador británico Richard Quinn, durante la Semana de la Moda de Londres, en la que presentó su colección Otoño-Invierno 2018. Es la primera vez en la historia que la monarca de 91 años asiste a un desfile de modas.

La reina se sentó junto a la afamada editora de la edición estadounidense de la revista Vogue, Anna Wintour, ambas charlaron amenamente durante todo el show.

Isabel II lució para la ocasión un traje de chaqueta gris perla diseño de su asistente personal de vestuario, joyas e insignias, Angela Kelly, ataviado con adornos de cristal.

La Reina se encontraba en este desfile para hacer la primera entrega oficial del premio «Queen Elizabeth II for British Design». Quinn se hizo merecedor de este premio por su estampada y colorida colección además de su colaboración con Liberty, un estudio de la capital británica que ayuda a artistas y diseñadores emergente; este es el segundo desfile del joven diseñador, quien se graduó recientemente en la Universidad Central Saint Martins.

El recién estrenado galardón tiene como fin reconocer a un «diseñador de moda británico emergente que muestra un talento excepcional y originalidad, al tiempo que aporta valor a la comunidad con políticas sólidas y sostenibles», a partir de ahora, cada año un miembro de la familia real británica será el encargado de hacer entrega del premio, que será consensuado con el Consejo de la Moda Británico (BFC, en inglés).