Madres de víctimas de ejecuciones extrajudiciales siguen de pie para exigir justicia

La injusticia, el dolor y las ganas de limpiar el nombre de sus familiares hacen que Eubardis Herrera, Aracelis Sánchez y Glory Tovar no decaigan en su labor. Todas, unidas en una sola voz, piden a las madres que exijan a las autoridades que investiguen las ejecuciones extrajudiciales, que lleven ante los tribunales a los responsables y cesen, de una vez por todas, los asesinatos en el país

“Escuchamos unos disparos y empezamos a correr, toda la gente subía al barrio. Yo creía que tenía a mi hija detrás de mí, pero cuando volteo me dicen que estaba más abajo, en el piso”. Así comenzó el último día del 2017 para Eubardis Herrera, madre de Alexandra Conopoy y abuela de una bebé que todavía estaba en gestación, ambas asesinadas ese día por un efectivo de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB).

Cada 31 de diciembre las familias deberían estar esperando el conteo regresivo para recibir el año nuevo. En Venezuela, el deseo de que la situación del país mejore va de la mano con las metas personales que se tienen y que, en circunstancias normales, podrían cumplirse; pero para Eubardis apenas comenzaba un largo y doloroso camino para exigir justicia.

Los venezolanos vivían el peor diciembre que haya podido registrarse en el país, debido al recrudecimiento de la emergencia humanitaria. Esta situación obligó a las familias de los sectores populares de Antímano, en Caracas, a protestar esa madrugada para exigir que se cumpla la promesa de las autoridades de distribuir y vender el tradicional pernil navideño, un alimento que pasó de ser festivo a un paliativo al hambre que sufren las personas.

Tras este fatídico hecho, Aracelis Sánchez consiguió contactar a Herrera, llegando a visitar su vivienda para transmitir no solo un mensaje de aliento, de madre a madre, sino también para asegurarle que juntas harán hasta lo imposible para obtener justicia. La misión es no permitir la impunidad en casos de ejecuciones extrajudiciales.

“Yo fui a la casa de Eubardis después de leer la nota de prensa en la que decían que su hija y nieta habían sido asesinadas”, relató Sánchez, fundadora de la Organización de Familiares de Víctimas de Violación de Derechos Humanos (Orfavideh).

Sánchez siente en carne propia el dolor de Eubardis Herrera, porque ambas perdieron a sus hijos a manos de funcionarios de las fuerzas de seguridad del Estado venezolano, en ejecuciones extrajudiciales aún sin justicia.

Ese mismo dolor es el que mueve a ambas a seguir en pie frente a los atropellos y abusos de las autoridades, quienes con subterfugios tratan de frenar el avance de las investigaciones y así, como meta final, dejar impune la muerte de jóvenes inocentes.

Lea el trabajo completo aquí

Padrino López afirm
Centro Internacional
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